Delcy Rodríguez, no podemos culpar al enemigo por no haberlo derrotado

Fernando Saldivia Najul
13 diciembre 2015


Camarada y Ministra Delcy Rodríguez, leí algunos comentarios que hiciste a través de tu cuenta en twitter @DrodriguezVen, que luego fueron publicados por Aporrea.org. Entre otras cosas escribiste que no debemos buscar las causas de la derrota electoral del lado de los revolucionarios, y también que no entendías cómo hay revolucionarios culpando a ministros y líderes del PSUV.

Delcy, nuestros enemigos nunca serán los responsables de que los revolucionarios perdamos una batalla frente a ellos. Eso es absurdo. Estamos en una lucha de clases entre capitalistas y trabajadores. No estamos hablando de adversarios políticos, estamos hablando de enemigos, y nuestros enemigos no tienen ninguna obligación con nosotros. Ellos no obedecen a una moral cristiana, tampoco a una moral universal, ni siquiera obedecen al derecho burgués que solo lo utilizan para dominarnos. Ellos obedecen en primera instancia a la moral burguesa, la cual es la moral de la clase capitalista, la clase que nos explota y oprime con el único objetivo de acumular capital y someternos.

Nicolás lo entendió de alguna manera cuando dijo que “ganó la guerra económica”. En realidad, lo que quiere decir Nicolás es que ganaron nuestros enemigos, es decir, el imperialismo con el apoyo de la burguesía nativa dependiente y sus agentes políticos, lacayos y mercenarios. El interés de nuestros enemigos es destruir la revolución por cualquier medio y ese objetivo no va a cambiar.

En esta última batalla nos atacaron la economía y la psique. Ofensiva que arreció en enero de este año 2015, principalmente en la rama de la producción y distribución de alimentos, para desmoralizarnos, mientras los medios de la burguesía nos acosaron asegurándonos que la causa de las colas para comprar harina precocida de maíz obedecía a las malas políticas económicas del gobierno bolivariano, y no debido a los ataques de los capitalistas, nuestros enemigos de clase. El resultado fue que una buena parte de nuestros electores se abstuvo de votar.

Delsy, el enemigo nunca nos va a decir que el sistema capitalista es la causa de la pobreza en el mundo, y tampoco nos va a decir que los capitalistas son quienes atacan a todo aquel que intente transformar el sistema que les permite a ellos erigirse como amos del mundo. Es obvio, son nuestros enemigos, y como tales, están obligados a mentirnos. El arte de la guerra es fundamentalmente el engaño. Tenemos que reconocer con humildad que nos jodieron.

Nuestros enemigos nos derrotaron gracias a sus aciertos, y lamentablemente Delcy, también por nuestros errores como revolucionarios. Si amiga, tanto quienes se encuentran cumpliendo funciones de Estado, como quienes luchan fuera de este. La sumatoria de los aciertos de nuestros enemigos con los errores nuestros, derivó en lo que ya todos conocemos: Paliza electoral.

Los revolucionarios que andan culpando a ministros y líderes del PSUV también tienen su cuota de responsabilidad, siempre y cuando se consideren revolucionarios y actúen como tal, todo dentro de la moral revolucionaria, la moral de los trabajadores con conciencia de clase. Los únicos que no son responsables son quienes no están interesados en hacer la revolución, y estos son, los socialdemócratas y reformistas rojos, y por supuesto, los burgueses, viejos y nuevos.

Lo que ha sucedido con el Proceso Revolucionario de Venezuela, y tenemos que ser humilde en reconocerlo, es que los socialdemócratas y reformistas rojos, muchos de los cuales se hicieron millonarios o están disfrutando de las mieles del poder, nos ganaron la lucha por el poder político en el Estado. Ellos tienen mucho más poder dentro del Estado que los revolucionarios. A los revolucionarios nos han dado hasta con el asa del tobo dentro de los organismos públicos y las empresas del Estado, tanto los conservadores fascistas, como los reformistas. Pero cuidado, en la calle tenemos más fuerza que ellos.

Los revolucionarios en general somos responsables de no haber podido convencer en el debate a los oprimidos que se abstuvieron. Los revolucionarios somos responsables de no haber estudiado con mayor amplitud y profundidad la realidad para transformarla a favor de la clase trabajadora, y por tanto cometimos errores que pudieron evitarse con el estudio y la autocrítica.

Camarada Delcy Rodríguez, los revolucionarios que más responsabilidad tienen a modo individual, son aquellos quienes tienen más poder para tomar decisiones y para actuar. Mucho de ese poder se los ha dado el pueblo. Por supuesto, el pueblo como colectivo social es responsable de haberlos elegidos para que tomen decisiones desde el poder político estatal a favor del pueblo. El pueblo revolucionario también tiene la responsabilidad de participar y protagonizar los cambios, y también de debatir para convencer a otros trabajadores sobre la necesidad de hacer la revolución. Pero es de anteojitos que más responsabilidad por la derrota electoral la tiene, por ejemplo, un camarada que tenga un programa de televisión cuyos mensajes llegan a todos los hogares de Venezuela, que un camarada que tiene un megáfono en la esquina caliente. No sé si me explico. Saludos solidarios.


Publicado en Aporrea.org el 13/12/15

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Todos somos Polar, pero la plusvalía es de Lorenzo Mendoza

Fernando Saldivia Najul
03 diciembre 2015


Lorenzo Mendoza no tiene cuenta en Twitter pero parece que escribiera a través de la cuenta @todossomospolar, supuestamente una cuenta de trabajadores de Empresas Polar. Digo supuestamente porque por ninguna parte mencionan la palabra explotación, ni plusvalía, y son precisamente los burgueses quienes evitan tocar este tema.

La riqueza del patrono Lorenzo Mendoza se debe principalmente al saqueo de la renta petrolera, como lo escribí en mi artículo anterior, titulado “Mario, Lorenzo Mendoza ni entrega Polar ni se va del país”. Sin embargo, es justo señalar que Lorenzo Mendoza también explota a los trabajadores. Además de robarles el salario a los venezolanos y venezolanas cuando especula con los precios de los productos, también extrae plusvalía media a los trabajadores, y también extrae plusvalía extraordinaria porque cuenta con un nivel de desarrollo tecnológico —no propio, sino importado del norte con las divisas de Pdvsa— que está por encima del promedio de las empresas del ramo. Que por cierto, quedan muy pocas porque a fuerza de boicot unas las fue quebrando, y otras las fue absorbiendo, como lo hizo con Mavesa y Helados EFE, por ejemplo, hasta que se transformó en un monstruo muy peligroso que se parece mucho a un monopolio.

La familia Mendoza pudo construir este monstruo de los alimentos y bebidas alcohólicas porque como oligarquía controlaron directa o indirectamente el Estado burgués. Estado burgués que los revolucionarios no hemos podido desmantelar, y por lo tanto todavía tienen a muchos de sus cabilderos o lobbistas dentro. De modo que ahora el heredero Lorenzo Mendoza es quién regula el mercado de alimentos y cervezas. A Lorenzo Mendoza no le gusta el libre mercado, no le gusta competir, pero sí disfruta controlar nuestros alimentos, y se da el lujo de parar la producción para castigarnos haciendo colas y conspirar contra la revolución, porque pareciera que la fortuna que tiene en los bancos del exterior aún es muy pobre según el concepto de felicidad que a él le enseñaron en su casa.

Una pequeña prueba de que Lorenzo Mendoza controla nuestros alimentos es que apenas a dos semanas de las elecciones parlamentarias, el Estado le dio luz verde para producir harinas mezcladas para que las venda al precio que le dé la gana, hasta seis veces por encima de la harina regulada. ¿Y qué pasó?, que desapareció casi por completo la harina de maíz regulada de los estantes, o más bien, desapareció de las paletas, porque la regulada no la colocan en los estantes, y es así como Lorenzo Mendoza sigue siendo el rey, o el diablo, como le dice Nicolás, no sé. Y por supuesto, demás está decir que esta transferencia de plusvalía que Mendoza roba vía especulación comercial no la comparte con sus trabajadores.

La mafia de los Mendoza no es nueva. No voy a echar el cuento desde sus orígenes, ni la magnitud de sus tentáculos con el Estado. Ya otros camaradas han escrito sobre esta interfaz entre el sistema estatal y el sistema oligárquico parásito. Solo una pequeña muestra. El abuelo de Lorenzo Mendoza es Lorenzo Mendoza Fleury, fundador de Empresas Polar. El primo de Lorenzo Mendoza Fleury es Eduardo Mendoza Goiticoa, quién fuera Ministro de Agricultura y Cría de Rómulo Betancourt. Es obvio que su primo lo privilegió con créditos blandos y condonaciones de deudas. Privilegios al que tenía acceso solamente la oligarquía, dejando por fuera a los llamados pequeños emprendedores, y más aún si se trataba de venezolanos de piel oscura. El hermano de Eduardo Mendoza Goiticoa es el famoso Eugenio Mendoza, un privilegiado de la industria de la construcción. Este tipo tenía tanto poder, que si algún economista analista de crédito empleado de la Corporación Venezolana de Fomento no le aprobaba el crédito porque no reunía los requisitos, a este economista lo echaban a la calle sin pataleo, aunque fuera laureado o laureada con honores de alguna prestigiosa universidad venezolana. Así actuaba toda esta mafia y el resto de la oligarquía.

Y hay más. La hija de Eduardo Mendoza Goiticoa, Antonieta Mendoza Coburn, es la mamá de Leopoldo López. Por lo tanto, Lorenzo Mendoza y Leopoldo López son primos, ambas familias derivan de un mismo tronco. Y hay más. El oligarca larense y actual diputado Eduardo Gómez Sigala fue Coordinador General de la División de Alimentos de la Fundación Polar, y está casado con la hermana de Lorenzo Mendoza, Leonor Mendoza Giménez.

Si nos están haciendo la guerra de los alimentos, es necesario conocer quienes son nuestros enemigos para poder combatirlos. No podemos contraatacar a fantasmas, no somos idiotas. Sepan trabajadores de Polar que ustedes no son familia de Lorenzo Mendoza. Ustedes no explotan ni extraen plusvalía, ni la captan ni la roban, ni deciden cuándo parar o arrancar las plantas de molienda y empaque de nuestros alimentos. Ubíquense.

Es cierto que Empresas Polar tiene un nivel de desarrollo tecnológico superior a la media en su ramo en Venezuela. Pero esto solo fue posible porque son oligarquía y han tenido un acceso obsceno a las divisas provenientes de la renta petrolera, es decir, las divisas del pueblo. De modo que Lorenzo Mendoza no invierte en ciencia ni en tecnología, todo lo compra a las trasnacionales con nuestras divisas. Las trasnacionales le proporcionan la maquinaria, que si bien no es tecnología de punta porque el imperialismo no admite competidores malinches, sí es una tecnología que en Venezuela les permitió disminuir el "costo unitario a nivel de su empresa" (valor individual) con respecto al valor de la mercancía (valor social). Por cierto, esta maquinaria es ingeniada y fabricada por la clase trabajadora asalariada de las trasnacionales, que incluye robo de cerebros y trabajadores migrantes de los países periféricos. Ya sabemos que los capitalistas ni descubren ciencia ni crean tecnología, eso le corresponde a los asalariados. Ellos solo se apropian de la plusvalía, del trabajo ajeno.

En estas condiciones de superioridad tecnológica los trabajadores de Empresas Polar procesan más productos por unidad de tiempo que aquellos trabajadores de las empresas con tecnología inferior. Es así como el patrono Lorenzo Mendoza se apropia de manera permanente, sin alternancia, de una plusvalía extraordinaria, que al igual que la plusvalía media, u ordinaria, no la comparte con La Gran Familia Polar. Solo le da unas migajas para que se crean superiores a los demás trabajadores de las otras empresas, y salgan fotografiados vía Twitter con unos cartelitos defendiendo a su patrono cuando este toma la decisión de parar la producción de nuestros alimentos. No se hagan cómplices del chantaje.

Sepan trabajadores de Empresas Polar, aquellos que se creen la Garra Polar que rasguña los estómagos del pueblo, que el salario crece de manera aritmética mientras los ingresos de capital crecen de manera geométrica. Es decir, ustedes por más que defiendan a su patrono nunca van a tener el poder que tiene Lorenzo Mendoza sobre ustedes y sobre la clase trabajadora venezolana y el pueblo en general, con el apoyo de sus amos del norte. Si ustedes insisten en decir “Con mi Polar no se metan”, nosotros seguiremos diciendo ¡Que Polar no se meta con el Pueblo carajo!


Publicado en Aporrea.org el 03/12/15

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Mario, Lorenzo Mendoza ni entrega Polar ni se va del país

Fernando Saldivia Najul
20 octubre 2015


El camarada Mario Silva en su programa La Hojilla del sábado pasado exhortó al burgués Lorenzo Mendoza a mudarse para Estados Unidos puesto que es su aliado más poderoso. Mario le dice a Mendoza que EE.UU es realmente su país, y no Venezuela que la está vendiendo al FMI en confabulación con el economista neoliberal Ricardo Hausmann, ex ministro de Carlos Andrés Pérez. Días antes Mario escribió por su cuenta en twitter @LaHojillaenTV: “#El6DGanaChavez Mi opinión y con toda responsabilidad: Mendoza quiere entregar el país, es un traidor. Pues, ¡Que entregue sus empresas!”. Todo esto a raíz de un audio donde el magnate de la Harina PAN confiesa que está en la guerra económica contra las madres venezolanas.

Desconozco si Mario Silva entre líneas está haciendo un llamado a Nicolás para que expropie Polar, o si realmente el camarada está llamando a los trabajadores chavistas de Polar y al pueblo chavista para que juntos presionemos a Lorenzo Mendoza para que renuncie al control del monopolio de los alimentos que actualmente utiliza como arma para rendir a los venezolanos a su dictadura y a la dictadura del capital transnacional.

Mario, Lorenzo Mendoza ni entrega Polar ni se va del país, así como tampoco lo hacen las transnacionales que están acumulando capital en Venezuela. Tú lo sabes muy bien, y lo has explicado muchas veces en tu programa La Hojilla. También sabes que nosotros no hemos podido derrotar la economía capitalista rentística para construir una economía planificada y productiva. Los burócratas del Estado no están interesados en superar la economía capitalista rentística sencillamente porque ellos están disfrutando de esa economía. De modo que a nosotros, por ahora, nos toca presionar a los pocos revolucionarios que quedan en la dirigencia para que, si no piensan en expropiar, por lo menos le cierren el chorro de las divisas a Lorenzo Mendoza. Estamos obligados a frenar la fuga de divisas y la conspiración contra el pueblo financiada con las divisas del pueblo, y en su lugar, utilizarlas para invertirlas en Empresas de Propiedad Social como manda el Plan de la Patria.

Todo el mundo sabe que el monopolio Polar se levantó con las divisas de PDVSA. La burguesía nativa y antivenezolana de Venezuela fundó empresas en el país para explotar a las venezolanas y venezolanos, pero principalmente para acumular capital chupando la renta petrolera. Las empresas son para estos parásitos un instrumento para robar el tesoro público. Estos enemigos del pueblo amasaron su fortuna, tanto por la vía de la explotación de sus trabajadores, como por la vía de la especulación cambiaria, monetaria, financiera y comercial, por supuesto, con la ayuda de sus cabilderos en el Estado, que todavía los tienen, y bastante.

La Polar y las transnacionales no se van ni de vaina. Se están llenando en revolución. Según Marcio Andreazzi, anterior presidente de P&G Venezuela, entre 2012 y 2013 Procter & Gamble abrió dos fábricas en Venezuela, la de pañales Pampers y la de empacado de champú y acondicionador de las marcas Pantene y Head&Shoulders, y declaró al diario El Nacional: “Nosotros confiamos en el mercado venezolano y en él seguiremos apostando”. (El Nacional, 13-03-2013). Claro que tienen que confiar, si se están chupando las divisas del pueblo por diversas vías. Si ellos abandonan el país, otro ocupará su lugar, y esto sería un error imperdonable para una aspiradora de renta petrolera. 

Las venas abiertas de Venezuela no la pueden ocultar ni siquiera los economistas neoliberales. El 6 de febrero de 2014, BBC Mundo entrevistó a dos economistas neoliberales, Ángel García Banchs y Maxim Ross, para un reportaje titulado ¿Por qué las multinacionales no se van de Venezuela?, y por supuesto, tenía que aflorar el tema de la renta petrolera. A García se le fue el yoyo: "Todo ese dinero que tiene el gobierno (…) entra a la economía real y laboral. Esto le permite a las empresas amasar una renta que no es producto de su estrategia; que no es gracias a su eficiencia o su productividad, sino a que hay mucha liquidez monetaria". Y Ross remató: "Venezuela tiene una economía demasiado rentable como para que una empresa decida dejarle un hueco que ya tiene a otra". ¿Verdad Lorenzo? Saludos Mario.


Publicado en Aporrea.org el 20/10/15

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Haiman El Troudi, ¿por qué el Metro de Caracas invita a las jóvenes a operarse las tetas?

Fernando Saldivia Najul
01 septiembre 2015


Haiman, quizá tú no eres usuario del Metro de Caracas y quizá tampoco tengas tiempo para supervisar toda la publicidad que colocan los gerentes en los espacios del Metro. Pero esta mañana me disponía a tomar el Metro en la estación Plaza Venezuela y me llamó la atención una publicidad de la empresa Stetic Business, en dónde seducen a las jóvenes venezolanas a operarse los senos. Entiendo que para la empresa esto es una cuestión de business, ¿y para el Metro?

No sé cuánto tiempo tenga esta publicidad generando insatisfacción y baja autoestima en nuestras jóvenes. A lo mejor esto tiene mucho tiempo y ahora es cuando me percato porque no abordo el metro con frecuencia por esta estación.

Esta publicidad está expuesta nada más y nada menos que en la entrada de una de las estaciones más concurridas del sistema, y justo frente a las Residencias Estudiantiles Livia Gouverneur en el Bulevar de Sabana Grande. Y para colmo la colocaron al lado de la Librería del Sur. Claro, las estudiantes que entran por esta puerta tienen la libertad que les brinda la revolución de elegir entre adquirir un libro en la Librería del Sur, o mejor operarse las tetas. ¿Qué tal? Muy sencillo, u optan por formarse para seguir luchando para construir el socialismo, o más bien se maltratan el cuerpo arriesgando su vida para poder agregarse valor social y poder ascender en una sociedad patriarcal que las desprecia. ¿Qué pensará de esto el Ministro del PP para la Cultura Reinaldo Iturriza? ¿No se supone que el Comandante Chávez se declaró feminista?

Por ahí leí que estudiantes en el estado Táchira abandonaron sus estudios para contrabandear alimentos de la cesta básica y hacerse de un dinerito. Ahora preguntémonos cuántas de ellas lo hicieron para pagarles a las empresas de la estética burguesa para que les introduzcan las prótesis en sus delicados pechos. ¿Será que desde la revolución podemos perder la guerra económica si continuamos ayudando al enemigo a reproducir los valores capitalistas?

Camaradas Haiman y Reinaldo, el capitalismo tiene suficientes espacios mediáticos para engañar a nuestras jóvenes, y reproducir su cultura patriarcal, machista y racista. No podemos seguir en lo mismo. Estamos obligados a colocar mensajes que promocionen valores socialistas, que trasformen el modelo de bienestar de nuestras jóvenes. No hay otra manera de derrotar al capitalismo. No bastan las Misiones. Ya perdimos la televisora social TVes, ¿ahora también le vamos a entregar las paredes del Metro de Caracas?


Publicado en Aporrea.org el 01/09/15

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Gringos en Venezuela

Fernando Saldivia Najul
21 junio 2015


Es muy fácil admirar a los gringos cuando no se conoce cómo nos invadieron y nos colonizaron para convertirnos finalmente en seres individualistas, aislados y consumistas a favor de sus intereses. Conozco personas que se jactan de ser pitiyanquis, y estoy seguro que después de que lean este artículo continuarán siendo pitiyanquis.

Hablar de la invasión de los gringos a Venezuela es hablar de genocidio, saqueo, destrucción de la naturaleza, hambre y subnutrición, pero también es hablar de invasión de mercancías y de televisores, es hablar de colonización mental y dependencia, cambio de hábitos y costumbres, de moldear gustos y deseos, a tal punto de convertir el papel toilet en un producto de primerísima necesidad, fácilmente intercambiable por la Patria.

El pueblo Barí en resistencia protege
la naturaleza y nuestras vidas.
No es poco el daño que nos hicieron. Asesinaron a muchos venezolanos. No estoy hablando del Plan Condor, estoy hablando del genocidio que cometieron las compañías petroleras contra nuestros hermanos y hermanas de la etnia Barí. La Creole de Rockefeller, conjuntamente con la anglo-holandesa Shell, la Texaco, la Colpet (Colombian Petroleum Company), y con el apoyo de los gobiernos lacayos de Venezuela y Colombia, invadieron las tierras del pueblo Barí en la frontera colombo-venezolana, al suroeste del lago de Maracaibo, y nos asesinaron para robar petróleo.

Pocas personas conocen esto. La mayoría cree que los gringos, ingleses y holandeses llegaron con sus barcos de manera pacífica, cargados de cabrias o torres de perforación, a diferencia de los españoles que nos invadieron con fusiles y cañones. Pero los Barí no olvidan el genocidio cometido por las compañías petroleras con el apoyo de los gobiernos lacayos de Venezuela y Colombia. Se trataba de la continuación del genocidio y despojo que empezaron los españoles con la invasión de las carabelas capitaneadas por Cristóbal Colón. Casualmente la subsidiaria de la Shell que trabajaba en la zona tenía por nombre Colon Development Company.

Los Barí no olvidan las cercas electrificadas de los caminos y campamentos petroleros donde murieron muchos de sus hermanos electrocutados. Ellos no olvidan a los guardias armados y a los mercenarios mataindios de las compañías. No olvidan cuando desde aviones lanzaban sal y comida envenenada cerca de sus bohíos. Incluso dicen que para instalar la base petrolera de la Colpet, sus bohíos fueron bombardeados. Además recuerdan que fueron víctimas de los ataques de los colonos y de los safaris de los gringos. Era usual que hasta ejecutivos estadounidenses de la Colpet, armados de rifles, excursionaran a modo de safari los fines de semana y dispararan contra los indios en los alrededores selváticos de sus campamentos. Fue una guerra de aviones y fusiles contra flechas, es decir, un vil y cobarde genocidio.

Los obreros también fueron víctimas de la invasión yanqui. El dirigente sindical de la huelga petrolera de 1936, Manuel Taborda, en una entrevista que le hizo el cineasta Jesús Enrique Guédez, habló sobre el horror que vivieron los obreros petroleros. Cuenta Manuel Taborda que lo primero que hacía la compañía cuando llegaban a un campo virgen era construir las casas para los gringos y la cárcel para los obreros. La cárcel era atendida por un policía y un comisario pagados por la compañía extranjera. Se trataba de la policía venezolana al servicio de la compañía petrolera. Si un obrero le faltaba el respeto a un gringo, lo metían preso en la cárcel del campamento y lo sometían contra el suelo con un cepo en el cuello. Es decir, se entiende con este testimonio que los gringos podían insultar y maltratar a los obreros, pero los obreros no podían responderles.

En el documental Venezuela Petroleum Company, nos cuenta Olga Luzardo, militante del PCV y participante de la huelga petrolera de 1936, que los jefes gringos eran sencillamente unos déspotas, no solo contra los obreros sino contra los empleados venezolanos. Quienes luchaban por mejores condiciones laborales los acusaban de comunistas. Muchos los metían presos y a otros los mataban. Con este testimonio de la camarada Olga se entiende a las claras que Pdvsa heredó el anticomunismo de estas compañías.

Lamentable historia. Sin embargo, todavía uno escucha por ahí a algún venezolano jubilado de las petroleras sentirse orgulloso de ser un “hombre Creole” o un “hombre Shell”. He escuchado decir, por ejemplo, expresiones como: “Yo seguiré siendo un hombre Shell porque yo tengo eso en mi sangre, en mi cultura, en lo que sé, en lo que aprendí”. Lo más seguro es que estas personas no conozcan los horrores de la invasión de las compañías petroleras. O quizá sí la conozcan, pero ya están insensibilizados por el largo proceso de colonización.

Luego vinieron los comisariatos en los campamentos petroleros. Ahora los obreros y empleados venezolanos consumían productos importados, como Toddy y Corn Flakes. Los hábitos y costumbres de los gringos eran observados por los venezolanos, y junto con el consumo de productos importados en los comisariatos, estos campamentos funcionaron como epicentro desde donde se irradió la cultura petrolera hacia pueblos y ciudades de Venezuela.  

De hecho, después de los comisariatos, a comienzos de la década de los años 50, el petrolero Rockefeller nos invade con los supermercados Cada y con las tiendas por departamentos Sears. El primer centro comercial en Caracas fue el Centro Comercial Cada, propiedad de Rockefeller, ubicado en la urbanización Las Mercedes.

También por esos años, en 1952, nos invaden con la televisión, y comienza la colonización mental con el mago de la cara de vidrio. Se inaugura la Televisora Nacional, RCTV y Televisa. Ya todo estaba listo para empezar la carrera consumista. Si bien los cinéfilos podían disfrutar de las propagandas de cigarrillos Pillip Morris y de whisky Old Parr que pasaban en el cine, realmente el capitalismo de consumo en Venezuela se impone con la llegada de la televisión en 1952.

Personajes como Víctor Saume, Renny Ottolina y Musiú Lacavalerie harían su parte en este proceso de domesticación. De tanto repetir las cuñas nos cambiaron los hábitos de consumo, y nos moldearon los gustos y deseos. Incluso en sus programas, patrocinados por marcas estadounidenses, la televisión empezaba a difundir mensajes excluyentes del tipo: “Viceroy, clase aparte”, o “Monte Cristo, distancia y categoría”, en una clara intención de fortalecer una clase media consumista que sirviera a sus intereses económicos y políticos. Y les funcionó.


Publicado en Aporrea.org el 21/06/15

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Nicolás, Diosdado, los jefes honestos y justos son muy conflictivos

Fernando Saldivia Najul
26 abril 2015


Camaradas Nicolás y Diosdado, a la revolución se la está tragando la corrupción. Estamos infiltrados de jefes corruptos hasta los tequeteques. Pueden ser escuálidos, pueden ser abstencionistas, o pueden ser personas disfrazadas de chavistas, que incluso les conviene votar por la revolución porque tienen buenos contactos en el alto mando político y militar, o en los cuadros medios.

Estas mafias corruptas han venido desplazando poco a poco a las personas honestas de las instituciones y empresas del Estado. A las personas honestas se les suele hacer una campaña de descrédito por varias semanas antes de despedirla del cargo. Estas mafias pueden incluso montar un expediente amañado para justificar el despido de algún servidor público honesto que se les atraviese en el camino.

Comandante Obrero Nicolás Maduro, y primer vicepresidente del PSUV Diosdado Cabello, ¿por casualidad a ustedes nunca les han llegado con el cuento de que fulano o mengano es muy conflictivo y que por tanto tenemos que removerlo del cargo? Bueno, camaradas, cuando alguien de su entorno les diga que fulano o mengano son conflictivos tienen que encender las alarmas, porque esa persona conflictiva puede estar tocando intereses de los capitalistas o de los burócratas.

Pero esa persona honesta no solo es conflictiva. También puede ser problemática, estricta, intolerante, y otros epítetos que acostumbran a usar los empresarios privados y los burócratas. Incluso a esa persona la pueden calificar de loco, como aquella campaña que la derecha lanzó en contra del Comandante Hugo Chávez, o como la campaña que la burocracia lanzó y sostiene en contra del camarada Eduardo Samán.

Todavía no he escuchado a un revolucionario hablar mal de Eduardo Samán. Lo que sí sé es que hace unos años me comí unas arepas en la extinta Arepera Socialista de Parque Central, y pude leer impreso en la factura el siguiente lema: «Dar según la capacidad de cada uno y recibir según la necesidad de cada uno». Me emocioné mucho, de verdad. Cuando pregunté a los empleados quién escribió ese pensamiento comunista y cristiano en la factura, los empleados me contestaron que fueron órdenes del Ministro Samán para ayudar a formar a la mujer y al hombre nuevo. ¡Qué bolas, este sí está loco!, dirían los consumistas y ambiciosos corruptos.

Nicolás, Diosdado, aquí entre nos, ¿será entonces que tenemos que volver a llamar a los locos, aunque no sean de nuestro entorno cercano, y aunque sean irreverentes en la discusión, para que paren la hemorragia que está sufriendo la República? 


Publicado en Aporrea.org el 26/04/15

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¡Alerta Diosdado!, crece el descontento por saboteo y maltrato de jefes escuálidos

Fernando Saldivia Najul
20 abril 2015


Camarada Diosdado Cabello, después de que en noviembre pasado hiciste un llamado a los militantes del PSUV para hacer contraloría en el gobierno porque hay demasiados jefes escuálidos, veo que está creciendo el malestar de los chavistas que se sienten impotentes y se desahogan por las redes sociales.

Se hace imposible desmantelar el Estado burgués mientras haya empleados de confianza saboteando la gestión. ¿Cómo vamos a achatar el Estado y hacerlo más comunal si continuamos empleando contrarrevolucionarios en los cargos de dirección que fortalecen más aún la interfaz entre el sistema estatal y el sistema oligárquico parásito? ¿Te imaginas a un Juan Fernández como gerente en CORPOELEC, por ejemplo? Bueno compatriota, los hay como arroz picado, y más peligrosos, porque han acumulado más odio desde el sabotaje petrolero hasta hoy.

Todo escuálido en cargo de confianza tiene un padrino o madrina de camisa roja, o chavista de la boca para afuera, como tú le dices. Con mi escuálido no te metas, dicen los descarados. El amiguismo, el nepotismo, el clientelismo, el cabildeo y demás formas de favoritismo político burlan la moral revolucionaria. En otras palabras, la solidaridad privada está por encima de la causa revolucionaria.

¿Qué jefe escuálido está dispuesto a ejecutar el Plan de la Patria? Ninguno. No podemos ser tan ingenuos. Si las decisiones las toma algún revolucionario desde arriba, cuando llegan a una dirección contrarrevolucionaria es natural que la saboteen. Si yo fuera pitiyanqui haría lo mismo. Las jefas y jefes escuálidos arguyen que ellos están en esos cargos porque ellos trabajan por su país, pero no les pidas que firmen contra el decreto imperial de Obama, porque se cagan de la risa.

Diosdado, el descontento no es solo por las colas para adquirir productos básicos. También hay mucho descontento por el saboteo y maltrato de los jefes escuálidos. Tenemos que ponernos en los zapatos de los compatriotas que están debajo de estas personas. Imagina solo por un instante que recibieras una orden de un escuálido que vaya en contra del Plan de la Patria, y no puedas confrontarlo porque tu jefe está apadrinado por un “chavista”. Podrían botarte, y sabes que tienes unos niños pequeños que alimentar. No todos se arriesgan a perder el cargo.

Imagina que vayas para una entrevista de trabajo para optar a un cargo de dirección, y la jefa de recursos humanos sea contrarrevolucionaria, y desde que entras por la puerta te esté olfateando para ver si por conseguir el empleito, porque estás pelando, estarías dispuesto a renunciar al Plan de la Patria —que es Ley Nacional—, y en su lugar ayudarlos en su proyecto apátrida y racista. Es realmente frustrante. No los he contado uno por uno, pero creo que la mayoría de los gerentes de recursos humanos y jefes de personal son contrarrevolucionarios.

Camarada, sabemos que los opositores tienen todo el derecho al trabajo, pero no tienen el derecho a dirigir la revolución, porque ellos odian al poder popular, y estaríamos lanzando la revolución por un despeñadero, como bien lo expresaste entre octubre y noviembre del año pasado.

Es verdad que en el 2005 el Comandante Chávez mando a enterrar la Lista de María Corina Machado, o la Lista de Súmate, pero no dijo que la revolución la podían dirigir los escuálidos. La derecha continúa utilizando esta lista para mover sus cuadros en las instituciones y empresas del Estado. Con el chantaje de la inclusión, se excluye a los revolucionarios. Incluso con su acostumbrada hipocresía dicen que no podemos seguir utilizando la Lista de Tascón, refiriéndose de manera cínica a la lista generada por María Corina Machado con el asesoramiento de los servicios de inteligencia del gobierno de Estado Unidos.

Hace unos días leí una frase del Comandante Chávez que citan en la «Sinopsis Esquemática de Conclusiones de las Regiones en el Diseño del Sistema de Formación del PSUV», debatidas en el III Congreso del Partido. Dice así: «En la revolución no podemos tener escuálidos dirigiendo instituciones, ni mucho menos en puestos claves, sería una bomba de tiempo». No sé cuando el Comandante dijo esto, pero lo cierto es que hay miembros del PSUV que están concientes de la gravedad del problema. No podemos esperar que esta bomba nos estalle en la cara. ¿Cuántos chavistas decepcionados se abstendrán por este motivo en las próximas elecciones parlamentarias? No lo sabemos.

Camarada vicepresidente del PSUV, creo que el partido se dedicó a construir una maquinaria para ganar elecciones pero descuidó las instituciones y empresas del Estado que hoy están infestadas de quinta columnas. No es casualidad que muchas empresas del Estado no estén produciendo lo que esperaba el Comandante. Se les exige a las bases disciplina, pero los cargos de confianza están en manos de contrarrevolucionarios.

El amiguismo aquí es muy peligroso. Cuando uno le pregunta a algún chavista por qué emplea a un escuálido como jefe, te responde: «Bueno, tú sabes, hay que ayudar a los panas». Qué vaina. Esto es como que un empresario privado contrate a un revolucionario como empleado de confianza para que dirija su empresa. Eso es una locura. Un revolucionario puede emplearse en una empresa privada, porque el trabajo es un derecho humano —aunque con frecuencia los botan cuando ejercen la libertad de expresión o de opinión—, pero lo que nunca haría el capitalista es ponerlo a dirigir su empresa.

Diosdado, estos jefes se la pasan hablando mal de la revolución, pero les encanta trabajar para el Gobierno Revolucionario. No renuncian ni de vaina. Desde allí hacen sus negocios con la burguesía. Cuando son mayoría en una gerencia, los chavistas se ven obligados a hablar en voz baja por temor a ser despedidos. Temen hablar por teléfono para no ser escuchados por la contra. En pocas palabras, los chavistas se sienten como infiltrados. No pueden ejercer la libertad de opinión. Muchos son insultados, humillados y hasta perseguidos. Qué bolas. Saludos compatriota.


Publicado en Aporrea.org el 20/04/15

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Sepa cómo los pitiyanquis pidieron y celebraron la invasión a Panamá

Fernando Saldivia Najul
25 marzo 2015


Los mismos que se la pasan diciendo que el imperialismo no existe, y se burlan de los patriotas, esos mismos pidieron y celebraron la invasión a Panamá. Mientras los habitantes Negros del barrio El Chorrillo lloraban a sus familiares calcinados por las bombas y misiles, muchos vecinos de los sectores acomodados salieron a las calles para aplaudir a los soldados gringos y recibirlos como sus salvadores y libertadores.

Me pregunto, ¿será ese el cuadro con el que sueñan para Venezuela María Corina Machado, Lilian Tintori, y otros que se reúnen a menudo con la oligarquía panameña? ¿Por qué esta gente le pide ayuda a una oligarquía que todavía hoy considera que el genocidio fue necesario? ¿Por qué la periodista Nitu Pérez Osuna en una iglesia de ciudad Panamá le dice a los venezolanos autoexiliados que el fin está cerca, y será cruento? ¿Por qué los cartelitos y las etiquetas en Twitter que dicen SOS Venezuela?

El 12 de julio de 1987, 29 meses antes de la invasión, el periodista Antonio Caño, actual director del diario El País de España, el mismo que hoy considera que en Venezuela no hay democracia, escribió una nota para este diario que tituló así: «"Que vengan los gringos", grita en la calle la burguesía panameña opuesta a Noriega». En esta nota el periodista describe los hechos de las protestas del fin de semana contra Noriega, y además nos dice que le llama la atención cómo la prensa de oposición engaña a sus lectores. Sobre esto último nos cuenta Antonio Caño: «Aunque la prensa de oposición incluye titulares como “Ametrallan al pueblo” y los dirigentes opositores hablan de “brutal represión”, lo cierto es que los soldados estuvieron bien dirigidos en la línea de evitar muertes. El principal blanco de los excesos policiales fueron los automóviles, auténticos símbolos de esta peculiar revuelta».

Días atrás, el 21 de junio, escribió otra nota titulada «La rebelión de los Mercedes: Las clases acomodadas de Panamá intentan arrebatar el poder a los militares». Sorprendido por el tipo de gente que manifestaba, el periodista de derecha Antonio Caño narró un espectáculo que le chocaba: «En un continente asolado por la miseria, en una región sacudida por el hambre y la revolución, resulta chocante ver a encollaradas señoras de la alta sociedad agitando su pañuelo blanco contra Noriega desde las ventanillas de sus Mercedes o Volvo. Se sale de cualquier esquema el espectáculo que ofrecen un grupo de rubios y proteínicos jóvenes quemando coches y levantando barricadas en medio de una lujosa zona residencial. Y provocan una sonrisa de escepticismo las pecosas con cintas en la frente y zapatos deportivos norteamericanos que levantan el puño ante mulatos de uniforme exigiendo "democracia y libertad"».

Estas mismas personas adineradas que nos describe el periodista, que no sufrieron la invasión, que a lo sumo escucharon el bombardeo de lejos, y vieron las luces de bengalas por sus ventanas y balcones, salieron a la calle a celebrar con caravanas de carros último modelo. Ondearon banderas de Estados Unidos, y lucían franelas estampadas con la leyenda Just Cause (causa justa), que simboliza la operación militar en Panamá. Otras personas bajaron al frente de sus residencias para aplaudir a los soldados gringos cuando pasaban patrullando las calles después de haber asesinado a tantos compatriotas pobres.

Se vieron mujeres que cantaban y bailaban frente a los gringos con alegría y agradecimiento. Les decían Welcome USA. Miembros de la Cruzada Civilista Nacional que no sufrieron la invasión mostraron carteles que decían Thank You USA. Hubo papás y mamás que montaban hasta sus hijos sobre los tanques genocidas para fotografiarse. Aún los pitiyanquis conservan esas fotos en los álbumes familiares.

Los periodistas de CNN, ABC y CBS solamente entrevistaban a los panameños que estaban celebrando. Frente a las cámaras de televisión se expresaban personas mayoritariamente de piel clara y con ropa de marca, y hablaban un inglés casi perfecto. Cuentan que la celebración en la calle 50 fue realmente vergonzosa. Los ricachones saltando y bebiendo champán. Por supuesto, estos canales nunca transmitieron las imágenes de los muertos del barrio El Chorrillo.

Después de 25 años, las heridas no han cerrado. Todavía hoy se sufre un trauma nacional, y muy poco se habla del genocidio que se cometió contra nuestros hermanos de la Patria Grande. Las personas que sufrieron la invasión más nunca llegaron a ser las mismas.


Publicado en Aporrea.org el 25/03/15

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Tetero de agua de espagueti

Fernando Saldivia Najul
03 marzo 2015


Yo viví una Venezuela donde niñas y niños lactantes de los sectores populares se alimentaban con tetero de agua de espagueti, mientras que en los restaurantes, tascas y discotecas se derramaba el whisky 12 años, 18 años, y déle. Qué tiempos aquellos. Recuerdo que el que bebía whisky y conocía esa realidad, no sentía ningún remordimiento de conciencia. Decía que eso no era su problema.

LECHE CASA destinada a la Red Mercal.
Ahora veo a mamás con sus bebes en los brazos que salen de Mercal con 2 kilogramos de leche en polvo, y cuando se lo cuento a los mismos bebedores, rápidamente me interrumpen para reclamarme por la subida del precio de la botella de whisky. Qué buena vaina. No pego una. Ahora resulta que ese sí es mi problema.

Todavía hay gente que no lo cree, sobretodo los jóvenes, que aquí en Venezuela crecieron niñas y niños con tetero de agua de espagueti, o agua de arroz, o de harina de maíz. Incluso bebes que vivían al lado de los campos e instalaciones petroleras. Uno cuenta este drama ahora y hay quienes ponen cara de extrañeza. Otros hacen chiste de eso por la red social Twitter. Afortunadamente aún quedan registros de aquella realidad que la derecha no ha podido borrarlos. En 1998 la situación ya era insostenible:

En mayo de 1998, Irene Sáez expresó frente a un grupo de empresarios asistentes al directorio convocado por la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea), lo que los empresarios ya sabían de más. Irene Sáez dijo conocer por información de niños de una escuela popular, que la infancia pobre se está alimentando con agua de arroz y agua de pasta. Casualmente en la reunión se encontraba el presidente de Cavidea para entonces, Eduardo Gómez Sigala. (El Nacional, 20 de mayo de1998).

En agosto de 1998, María Walter, ex docente de la Universidad del Zulia, nos pintaba un panorama desolador. Decía que nuestra política nutricional, por el alza de los costos, ha generado un abandono de la atención a nivel de comedores gratuitos, que casi ni existen, y en las escuelas se puede encontrar desnutrición porque la asistencia sanitaria a los estudiantes ha sido descontinuada. Y agrega María Walter: «Sabemos de niños en edad de lactar que han sido llevados al Centro Clínico Nutricional Menca de Leoni, que han consumido aguadas de arroz, de espagueti (la pasta y el arroz para los grandes y el agua residual para los bebés), o teteros de cubitos, y eso es hablar de una gran concentración de sales y químicos no asimilables por los infantes». (El Universal, 24 de agosto de 1998).

En septiembre de 1998, Vanessa Davies visitó el Centro Nutricional Menca de Leoni, y alarmada escribió para el diario El Nacional: «Hay brazos y piernas que parecen las ramas de un árbol enfermo, y cabellos a los que la ausencia de alimentos volvió tan inflexibles, que se parten hasta por tocarlos. Es fácil verlos: en la calle, a los niños que se están literalmente consumiendo a sí mismos pero todavía se mantienen en pie; en el Centro Clínico Nutricional Menca de Leoni de Caracas, a quienes ya no pueden luchar porque sólo les quedan los huesos forrados con pellejo». Más adelante escribe: Existe una «pobreza nacional con bebés que comen el agua sobrante de la cocción de espaguetis para el resto de la familia, ignoran lo que es la leche y saben de la existencia de los cereales por las cuñas de televisión». La médica Arelis López le informa a Vanessa Davies que los niños «vienen de no comer carne de ningún tipo, sino agüitas con cualquier cosa. Las mamás dicen que les sirven carne todos los días, pero no es verdad. Leche, ni soñarlo; en todo caso, diluida». (El Nacional, 15 de septiembre de 1998).

Esta fue la Patria destrozada que recogió el Comandante Chávez en febrero de 1999. Toda una tragedia neoliberal. Mientras Eduardo Gómez Sigala, Leopoldo López, María Corina Machado, Henrique Capriles y Antonio Ledezma bebían whisky o champaña, madres venezolanas desesperadas se veían obligadas a mandar a sus hijos a la calle porque no tenían cómo alimentarlos.

¿Quién no recuerda a centenares de niños deambulando por Caracas oliendo pega de zapatos para calmar el hambre? ¿Quién puede olvidar verlos durmiendo en las frías noches sobre las rejillas de los extractores de aire cálido del Sistema Metro de Caracas? Hasta una película realizaron donde se denuncia una verdad que no se podía ocultar, titulada Huelepega: Ley de la calle. Una producción de José Novoa, dirigida por Elia Schneider. Y hasta Franco de Vita lanzó una canción que lleva por título Los Hijos de la Oscuridad.

Por aquellos tiempos, Rafael Urbina, delegado sindical de los empleados de la Maternidad Concepción Palacios, contaba que casi todos los días eran abandonados niñas y niños recién nacidos en los retenes de la Maternidad, e incluso al pie de los árboles de la plaza ubicada justo al lado del centro materno. (El Nacional, 5 de septiembre de 1998).

Así sobrevivía el pueblo venezolano. Tampoco los soldados de las Fuerzas Armadas la pasaban mejor. Nos cuenta el General Jorge Luís García Carneiro que la comida de los soldados era salchichas a granel, porque era el desperdicios de las embutidoras. También comían mortadela. Comían espagueti de sexta categoría que entregaban a los batallones en bolsas de harina. Les daban bazofia, les daban basura, la tropa pasaba hambre, relató García Carneiro. (Programa Con el Mazo Dando, transmitido por VTV, 31 de marzo de 2014).

Todo este pasado de exclusión que narro ahora no es para que la llamada clase media desista de defender a la oligarquía, porque sabemos que eso no va a ocurrir. No, no soy tan ingenuo. Lo recuerdo para que los chavistas, agobiados y desmoralizados por la guerra económica y mediática, abandonen la idea de abstenerse en las próximas elecciones parlamentarias. Es cierto, la guerra mediática se agudiza, pero aquí nadie se rinde. No es tiempo de recular. Todo el mundo en sus puestos de combate.

Vamos Karen, vamos Mario, que sus voces sean disparos. Unidad, lucha, batalla y victoria. Termino este artículo con un solidario mensaje de tuit de la periodista Karen Méndez escrito el 21 de febrero, dirigido a Mario Silva, conductor del programa La Hojilla que transmite VTV. [1]:

Karen Méndez @karenmendezl
@LaHojillaenTV Bienvenido Mario!!! Bienvenido al lugar que siempre fue tu casa!!! Éxitos!!!



Publicado en Aporrea.org el 03/03/15

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Marcha de las Ollas Vacías y la Nevera Full

Fernando Saldivia Najul
25 enero 2015


Para este sábado 24 la MUD convocó a la clase media a marchar hasta la Plaza Brión de Chacaíto porque ya no tienen alimentos en sus casas, o les quedan muy pocos. De allí que se les ocurrió llamar a una Marcha de las Ollas Vacías. Si no mal recuerdo, creo que fue este mismo nombre, Marcha de las Ollas Vacías, el que emplearon para movilizar a la gente en Chile cuando el gobierno de Estados Unidos derrocó a Salvador Allende para instalar al dictador Augusto Pinochet.

No es cuento, está en marcha un golpe económico donde el acaparamiento y la campaña de la escasez son unas de las armas con las cuales nos están atacando. Ya el Vicepresidente de Seguridad y Soberanía Alimentaria, Carlos Osorio, nos alertó sobre una campaña a través de Twitter para crear la imagen de escasez en el país.

Sí camaradas, parece que parte del bombardeo es por las redes sociales, principalmente por Twitter, y nos están dando con todo. Hay muchos mensajes que nos han disparado, pero aquí les copié solo de manera ilustrativa algunos tuits que encontré en una conversación el 27 de diciembre de 2014 entre un profesor de economía de la UCV y sus seguidores.[1] El profesor alarma a sus seguidores, y luego estos le piden consejos. Casualmente este economista es bienvenido en Venevisión, Globovisión y CNN. En la conversación también interviene la cantante Kiara:

Angel Garcia Banchs ‏@garciabanchs
Comprar hoy lo que escaseará en un mes, aquello que hoy tiene precios ridículamente bajos. RT @NNairu: @garciabanchs  ¿Qué recomiendas?

*Mónica* ‏@monicadaltamira
@garciabanchs @NNairu  Profe, esto se me ha hecho difícil, aunque guarde bien la pasta y leguminosas, aparecen los animalitos. No sé qué guardar.

Angel Garcia Banchs ‏@garciabanchs
@monicadaltamira @NNairu  Congelador (dura 6 meses).

kiara ‏@kiara_true
@monicadaltamira @garciabanchs @NNairu  Guardar pasta, granos, harina Pan en congelador, incluso pan cuadrado. Es perfecto, ya lo he hecho.

Aquí podemos observar cómo están atemorizando a los venezolanos y venezolanas para que participen en la estrategia del acaparamiento, en este caso, acaparamiento doméstico.  Pero a la angustia de la supuesta escasez se le suma el problema de los animalitos, los gorgojos. No les queda otra que atapuzar la nevera y el congelador de alimentos. Incluso, he escuchado a opositoras que han comprado otra nevera, por si acaso, y muchas veces no le encuentran acomodo dentro de los apartamentos, y la nevera o cava nueva queda atravesada en el medio de la sala. Qué vaina.

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Publicado en Aporrea.org el 25/01/15

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