William Castillo y los camaradas con el petróleo a 100

Fernando Saldivia Najul
31 diciembre 2016


William, el jueves 29 escribiste en tu cuenta de twitter @planwac el siguiente mensaje: "Eran camaradas con el petróleo a 100, se volvieron chavistas críticos cuando bajó a 60 y opositores democráticos a 30..." #CosasDel2016

Camarada William, no sé si te estás refiriendo solo a quienes se deslindaron de Nicolás, o a todos los chavistas que hacen autocríticas a la revolución, y por ende a su presidente por el que votaron. Pero cualquiera que haya sido la intención del mensaje, creo que es una lectura muy simple de la realidad que estamos viviendo. Recuerda que hay dos millones de chavistas que se alejaron y que podrían sentirse aludidos con estas palabras, y más aún cuando, como nos alerta Julio Escalona en La Hojilla: “Nos hace falta un discurso para el chavismo que ya no está”. 

Según puedo observar en tu cuenta en twitter, eres una persona con muchos seguidores y tus mensajes tienen amplia ascendencia sobre la opinión pública. De tal manera camarada, considero que tenemos que evitar que malas interpretaciones conduzcan a inhibir la crítica y autocrítica necesaria que hacen nuestros líderes sociales, o voceros de los consejos comunales y consejos de trabajadores, y de todo revolucionario preocupado por la manera cómo enfrentamos al enemigo externo e interno.

William, tú sabes que sin crítica y autocrítica desde abajo podrá haber transformación, pero seguramente que no estará orientada a la satisfacción de nuestras necesidades. No podemos ocultar la lucha de clases que se libra en todos los escenarios, con mayor o menor intensidad. A pesar de muchas batallas perdidas contra los reformistas en alianza con los opositores dentro del Estado, Elías Jaua nos anima y nos cuenta que todavía existe una lucha interna dentro del Estado: “Hoy, la disputa por el horizonte no solo es con el adversario histórico, las élites oligárquicas y el imperialismo; la disputa cultural también es en el seno del proceso revolucionario. Nadie se asuste, las contradicciones de clases se dan también a lo interno…”. 

A las claras se puede apreciar que esta guerra la están ganando los reformistas y opositores, y los revolucionarios consideramos que la gran mayoría de los funcionarios con cargo 99 que toman las decisiones constituyen una clase política alienada o alejada de la clase trabajadora y cercana a la clase burguesa. Bueno hermano, la crítica y autocrítica van dirigidas no tanto hacia los reformistas, que a algunos pudiéramos hasta considerarlos aliados temporales si ayudan a saldar la deuda social y no nos joden tanto, sino hacia los pocos revolucionarios que sobreviven dentro del Estado burgués para que las consideren en el análisis y toma de decisiones.

Camarada, el problema no es simplemente que el precio del barril de petróleo bajó. El problema, además de la guerra económica externa y dentro del Estado, y otros obstáculos que nos impiden avanzar, es la penetración de la derecha en espacios que ya teníamos conquistados. Hace poco el camarada Eduardo Rothe escribió en su cuenta de twitter @profesorlupa lo siguiente: “En Venezuela la Revolución Cultural está infiltrada por una quinta columna con televisora y todo”, y lo escribió todo en mayúscula como para que no queden dudas. 

Yo no me atrevería a pensar que Eduardo Rothe hace esta crítica porque bajó el precio del petróleo. No. Más bien creo que Eduardo Rothe al igual que muchos camaradas consideran que esto le está haciendo mucho daño a la producción de la mujer y el hombre nuevo que tanto necesitamos para enfrentar la guerra económica.

Este mes Roberto Messuti, uno de los ideólogos de los contenidos de la Televisora Social TVES le concedió una entrevista al canal conspirador Globovisión y justificó con una simple frase, propia para manipular por las redes sociales, su utilidad dentro de las filas de la revolución: “No podemos pretender que a nuestros hijos los críe la televisión”. Qué bolas. Como queriendo decir que la televisión que él hace no pretende formar ni deformar a las niñas y niños. Brillante respuesta para sacudirse las críticas que se hacen sobre los mensajes abiertos y mensajes ocultos que trasmite TVES a favor del capitalismo. Pero lo peor no es esa ligereza para tratar un tema tan delicado, sino que no hay nadie del alto gobierno que haya leído a Ludovico Silva que le salga al paso para llamarle la atención y echarle un parao. Saludos solidarios William.


Publicado en Aporrea.org el 31/12/16

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Mario Silva y los revolucionarios a 130 dólares el barril

Fernando Saldivia Najul
04 octubre 2016


En el programa La Hojilla del sábado, Mario Silva nos llama a preguntarnos por qué la derecha tiene credibilidad en algunos sectores. En varios programas ha puesto como ejemplo el caso de personas damnificadas a quienes se les entregó una vivienda y luego rechazaron a otras personas damnificadas que venían a convivir en el mismo conjunto residencial. También nos recuerda que el discurso de la derecha ataca nuestras debilidades: “Ser revolucionario a 130 dólares el barril, no es lo mismo a ser revolucionario con 40 dólares el barril de petróleo”. Finalmente, coincide con Álvaro García Linera, en la necesidad de hacer una profunda revolución cultural que transforme al individuo.

Mario, los reformistas y escuálidos son la gran mayoría en el Estado, por no decir casi todos. Entre el 80%  y 90% de las maestras y maestros son contrarrevolucionarios. Muchas racistas y endorracistas. Si uno toma el ascensor del Ministerio del Poder Popular para la Educación y gritas “Viva Chávez”, te caen encima, y si sales vivo corres con suerte.

Jesús Chucho García siempre insiste en la necesidad de una pedagogía cimarrona. Recientemente escribió: “Hablamos de una pedagogía cimarrona, no de una pedagogía en abstracto con signos aún racistas y discriminatorios existentes tanto en las Canaimitas, Colección Bicentenaria y textos escolares donde no se llega ni al 0,5% de contenidos afro, pese a los artículos establecidos en la Ley de Educación del 2009”.

La derecha ataca nuestras debilidades, dices. Es verdad. Exacerba el racismo y el endorracismo, nos baja la autoestima, y difunde la ideología del ascenso social, conforme a la escala de valores burgueses, y por supuesto, con un carácter racial. Mientras ellos hablan de estratos económicos, de movilidad social, nosotros tenemos que hablar de clases sociales, de lucha de clases, de liberación. Pero a veces nosotros mismos podríamos reproducir la ideología del ascenso social sin darnos cuenta Mario.

En el programa del sábado reflexionabas lo siguiente: “¿Por qué nosotros no entendemos que en el momento que estamos bien, no es para pisotear a los que deberíamos seguir ayudando para que suban al nivel que yo tengo?”.

Entiendo lo que quieres expresar, te refieres a la satisfacción de las necesidades básicas. Pero también pudiera confundirse con la ideología del ascenso social. No podemos olvidar la guerra simbólica. Porque si hablamos de “subir de nivel”, quienes ya tienen vivienda luego quieren comprarse una camioneta 4x4 para subir de nivel como ya lo hicieron muchos funcionarios públicos camisas rojas, algunos incluso que habitan en los urbanismos de la GMVV. O subir al nivel que tiene, como por ejemplo, el propietario de Siragón, el burgués Passam Yusef, que recientemente entrevistó VTV, nada menos y nada más que en el estreno del programa In Situ, montado en el asiento trasero de un vehículo de lujo, como todo un magnate, como una persona exitosa y ejemplo a seguir en la transición hacia el socialismo.

Nosotros desde que somos niños y niñas estamos compitiendo para distinguirnos conforme a una escala de valores impuesta por la clase de propietarios. La clase dominante nos baja la autoestima para que seamos presa fácil de la ideología del ascenso social, necesaria para borrar la lucha de clases. Mensajes ideológicos como “Tienes que estudiar para que seas alguien en la vida”, o “Fulanito sacó mejores notas que tú, ¿no te da pena?”, todavía los podemos escuchar de la boca de madres y padres inconcientes del daño que le hacen a sus hijas e hijos

Las personas trabajadoras que rechazan a otros trabajadores para ascender, aunque tengan las necesidades materiales básicas satisfechas, lo hacen porque no se sienten bien, no son felices. Y no son felices porque no tienen un trabajo liberador, no se sienten útiles a la comunidad, no crean, no luchan juntos para liberarse del dominador, sino que luchan entre miembros de su misma clase para ascender materialmente y consumir para aumentar un poco la falsa autoestima pareciéndose, aunque sea en algo, al dominador que les bajó la autoestima.

Sufren de vergüenza de clase, de vergüenza étnica, de endorracismo. Estas personas que tienen la autoestima baja creen en la derecha porque la derecha es garantía de la exclusión de la mayoría para que una pequeña minoría ascienda materialmente por encima de lo básico. Y es desde aquí dónde se alimenta la ilusión de ser parte de esa pequeña minoría que va a aumentar su capacidad de consumo y estatus con un gobierno de derecha. Después viene el lloriqueo.

Ya el gobierno de izquierda les garantizó sus derechos humanos, pero ahora con el barril de petróleo a 40 dólares, la guerra de las colas impuesta por los empresarios y la derecha para tumbar al gobierno de izquierda, y el afán del gobierno para darle continuidad a la inversión social, los que Mario llama revolucionarios a 130 dólares el barril no solo perdieron capacidad para adquirir los productos básicos en el mercado, sino que se les hace cuesta arriba “ascender”. Ahora le toca al gobierno de derecha parar la guerra de las colas, quitarnos el castigo, y garantizarles un estatus para no ser más del montón, para distinguirse de sus hermanos de clase, y eso se logra con la exclusión, frenando la inversión social.

Mario, lo primero que hace una familia que se muda para un edificio de la GMVV, es montar una antena de DirecTV. Muy triste. Cuánto duele ver a una niña negra, afrodescendiente, indígena o mestiza abrazando a una muñeca Barbie de piel blanca, cabello amarillo y ojos azules que le compró su mamá. Cuánto duele ver a una niña de piel oscura luciendo una franela con la estampa de la actriz Martina Stoessel, la protagonista “exitosa” de piel blanca de la serie racista de Disney Channel, Violetta, que trasmite la Televisora Social TVES. Lo que Alba TV logra en un día, lo destruye TVES al día siguiente. Saludos solidarios.


Publicado en Aporrea.org el 04/10/16

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Roy Chaderton, creo que TVES la dirige Winston Vallenilla

Fernando Saldivia Najul
18 septiembre 2016


Recientemente el diplomático Roy Chaderton cuestionó el proyecto de difusión de la música venezolana que se lleva a cabo desde la Televisora Venezolana Social TVES, sin nombrarla. En este sentido, también criticó que en los 90 años de Fidel le hayamos encasquetado en la tarima del Teatro Karl Marx de La Habana una gentarada de Corazón Llanero como si fuera lo único representativo de la cultura venezolana.

Roy, no olvides que TVES la dirige Winston Vallenilla y Roberto Mesutti, formados ambos por la burguesía cuando fueron empleados por muchos años en televisoras capitalistas al servicio del imperialismo. Hasta ahora ellos han contado con todo el apoyo y la aprobación de su gestión por parte de Nicolás. Incluso hay quienes afirman que tienen tanto o más poder que los ministros para la cultura. Esta contradicción de la revolución ha sido debatida ampliamente en Aporrea.org por camaradas preocupados por los nuevos contenidos de TVES. Te invito a leerlos.

Como todavía vivimos en una sociedad de clases, considero que este análisis no puede dejar a un lado el papel que juega la política cultural en la lucha de clases desde que nos invadieron los genocidas españoles. Luego de exterminar al 90% de los habitantes que encontraron en este continente, los españoles se propusieron borrar la diversidad musical indígena imponiendo los ritmos musicales importados desde Europa. Lo propio hicieron con las tradiciones musicales que los africanos traían consigo, y toda manifestación artística de resistencia contra el yugo que los oprimía.

Más tarde, durante la República Oligarca la producción musical de las comunidades indígenas, negras y afrodescendientes fueron invisibilizadas por el proyecto de nación mestiza. La orden era blanquear la música para parecernos más a los europeos. Teníamos que des-indianizarnos y des-africanizarnos. Ya estábamos colonizados mentalmente. La dominación no terminaba con la Guerra de Independencia. Fue así como se impuso la música llanera como la más representativa del mestizaje en Venezuela, pero despojándola en lo posible de la influencia indígena y africana, y vaciada de su contenido insurgente.

El imperialismo necesita borrar la diversidad cultural para desarraigar a los pueblos, manipularlos y saquear sus riquezas. No es casualidad que la diversidad musical de México la hayan reducido a las rancheras, así como el tango en Argentina, y la zamba en Brasil, con el cuento de construir una supuesta identidad nacional. Construir un nacionalismo que solo sirve a los intereses de la oligarquía latinoamericana y el imperialismo.

Compatriota Chaderton, Winston Vallenilla y su equipo de trabajo solo hacen lo que aprendieron en los medios de comunicación de la burguesía. Conciente o inconcientemente reproducen los valores que sirven a los intereses del orden establecido. Saludos.


Publicado en Aporrea.org el 18/09/16

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Jorge Rodríguez, ¿y los escuálidos en cargo 99 que no firmaron?

Fernando Saldivia Najul
23 agosto 2016


Ayer Jorge Rodríguez anunció que por orden de Nicolás Maduro citaron a cinco ministros del ejecutivo con el fin de darles un plazo de 48 horas para que los escuálidos en cargos 99 tengan otro destino laboral.

Jorge, creo que estas medidas no deberíamos anunciarlas por los medios de comunicación. Esto podría interpretarse solo como una medida de disuasión para que los escuálidos o contrarrevolucionarios en cargos 99 se inhiban de participar y fomentar el proceso revocatorio al Presidente, y no como una medida de fondo para “pulverizar completamente la forma de Estado burguesa que heredamos”, como decía Chávez.

Cuando la derecha infiltró sus fichas en los cargos de confianza dentro del Estado no lo anunció por televisión. No. Más bien sacaron provecho cuando Chávez en el 2005 hiciera un llamado para enterrar la lista de María Corina Machado, o la Lista de Súmate, asesorada por los servicios de inteligencia del gobierno de Estados Unidos. Con este llamado, ministros y presidentes de empresas públicas interpretaron que los escuálidos podían dirigir la revolución. Interpretación que casualmente favorecía a sus familiares, amigos y clientes escuálidos. Fue así como la derecha se fue instalando en las empresas e instituciones públicas y fueron desplazando poco a poco a los revolucionarios en la lucha de clases que se libró dentro del Estado. Reformistas anticomunistas aliados con los escuálidos nos derrotaron, y no pudimos desmantelar el Estado Burgués.

Ahora estamos con el agua al cuello. Después de 17 años algunos chavistas se están dando cuanta que Capriles Radonski nunca ha empleado a un chavista en un cargo de confianza. Capriles sí está conciente de que su clase social burguesa nos está haciendo una guerra a los trabajadores, y sabe que colocar a un chavista en un cargo de dirección en la Gobernación de Miranda perjudica sus intereses de clase. Él y sus asesores sí saben lo que significa una lucha de clases. Ellos saben que lo electoral es solo un frente en esta lucha despiadada contra las trabajadoras y trabajadores.

Jorge, las personas que tienen a escuálidos en cargos de confianza y que escucharon tus declaraciones ayer podrían asumir que solamente se trata de los escuálidos que firmaron contra Chávez y Maduro. Pero resulta que hay muchos que no han firmado, que se visten de camisa roja, van para las marchas, y pueden hacer más daño que aquellos que firmaron, incluso ven a estos últimos como principiantes en la conspiración y la lucha de clases, y hasta los regañan por haber firmado.

Muchos de esos que no han firmado son precisamente los que emplean a escuálidos en cargos de confianza. Tenemos que estar alertas, porque estos podrían sustituir los cargos 99 vacantes por otros escuálidos, pero está vez más avezados en la práctica de la conspiración, encubiertos, como por ejemplo, los gerentes de CADIVI que ayudaron a la oligarquía y a los yanquis a destruir nuestra economía.

Recuerda que nosotros estamos peleando contra el imperialismo. PDVSA está infiltrada hasta los tuétanos. Ya se está hablando de un 90% de gerentes contrarrevolucionarios en la sede de PDVSA La Campiña. Los servicios de inteligencia de los Estados Unidos no hablan solamente de cargos de confianza, como lo hacen los revolucionarios cuando son gobierno, ellos no respetan el derecho al trabajo de ningún trabajador con ideas revolucionarias independiente del cargo que ocupe.

Cuando Philip Agee trabajó en la CIA, su primer trabajo fue filtrar a la militancia de izquierda para que no la emplearan en la CREOLE. Confiesa Agee en el libro La CIA contra América Latina lo siguiente: “La CIA ha servido efectivamente para apoyar a las compañías petroleras. Recuerdo muy bien cuál fue mi primer trabajo en la CIA, en el verano de 1960. Yo estuve encargado, entre otras cosas, de hacer el chequeo de listas mandadas semanalmente desde la estación de la CIA en la Embajada de Estados Unidos, en Caracas, con los nombres de los venezolanos que interesaban trabajar en la CREOLE, la subsidiaria local de la Standard Oil de Nueva Jersey. Entonces yo mandaba de vuelta cualquier dato sobre antecedentes políticos de esas personas, a fin de que no se les diera empleo a quienes tenían antecedentes de militancia izquierdista”. Rafael Poleo sabe bastante de esto.

Camarada Jorge Rodríguez, PDVSA heredó esta práctica anticomunista, y no es muy difícil saber a quienes hay que sustituir. No hace falta un llamado público para obtener la información si realmente nos interesa que la nueva PDVSA sea del pueblo. Saludos solidarios.


Publicado en Aporrea.org el 23/08/16

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Eulogio del Pino, se te olvidó que los golpistas cerraron operaciones de sus lanchas y remolcadores

Fernando Saldivia Najul
02 agosto 2016


Después que los burgueses de la Cámara Petrolera Venezolana aplaudieran las palabras de Eulogio del Pino con relación a devolverles las empresas expropiadas por Chávez, Rafael Ramírez le recordó a su compañero de trabajo, sin nombrarlo, vía twitter, lo siguiente: “En el Lago de Maracaibo los golpistas cerraron operaciones de sus lanchas y remolcadores, saboteando a @PDVSA. ¡No volverán!”

Cuando uno escucha a Ramírez decir “no volverán”, creo que se le olvida que a los revolucionarios nos derrotaron dentro de PDVSA en una guerra de clases interna que empezó inmediatamente después que el comandante rescatara la industria. La meritocracia se fue levantando poco a poco desde la gestión de Alí Rodríguez Araque y continuó fortaleciéndose durante todo el período de Rafael Ramírez. Ya escribí en una oportunidad sobre este particular en un artículo titulado “Lo siento Toby Valderrama, pero durante la gestión de Rafael Ramírez se fortaleció la meritocracia en PDVSA”. O sea, hace rato que volvieron.

La prueba más clara de lo anterior es que Eulogio del Pino, con estudios en la Universidad de Stanford, llegó a ser Vicepresidente de Exploración y Producción en el 2009, miembro de la Junta Directiva de PDVSA, precisamente cuando Chávez ordenó expropiar las empresas que se sumaron al paro-sabotaje-terrorista de 2002-2003 en el Lago de Maracaibo, y que hoy considera que esta decisión de Chávez fue un error. 

En ese momento Del Pino no se opuso al Comandante, ni renunció a su cargo, al contrario, como Vicepresidente de Exploración y Producción, en el Informe de Gestión Anual de PDVSA 2009, en el aparte Exploración y Producción, se puede leer entre otros logros, los siguientes: “Nacionalización de la actividad Tratamiento e Inyección de Agua, siendo este un proceso estratégico para la soberanía económica de la nación”, y más abajo dice: “se recuperó el control de las actividades de Operaciones Acuáticas”.

¿Entonces Eulogio, qué pasó? ¿Ahora la nacionalización no es estratégica para la soberanía económica de la nación? ¿Ya no hace falta tener el control de las operaciones acuáticas? Nicolás, ¿no fue el Comandante Chávez el que nos machacaba todos los días que la soberanía y el control del pueblo sobre el petróleo es fundamental para construir el socialismo? 

Si los activos de las empresas expropiadas en el Lago se fueron deteriorando no fue porque los revolucionarios tomaron el control de las operaciones, sino porque las mafias meritócratas que se quedaron después del sabotaje, y las que entraron luego, desplazaron a los cuadros chavistas, quienes estábamos menos organizados, y permitimos que los meritócratas contrarrevolucionarios ejercieran cargos de gerentes. 

Fue así cómo estos personajes, muchos corruptos, aplicaron la vieja práctica burocrática-burguesa de parar el mantenimiento de equipos e instalaciones de empresas del Estado para luego justificar su privatización por ineficiencia del Estado. Por supuesto, ahora estos gerentes meritócratas y contrarrevolucionarios responsabilizan a los obreros de su deterioro. Los responsabilizan de que en cada terminal haya un cementerio de chatarra. Y dicen que es mejor privatizarla porque el obrero necesita el maltrato del patrono burgués para que trabaje, como antes de la estatizaciones pues. Esa es la gerencia de PDVSA, y los revolucionarios tenemos que asumir nuestra responsabilidad por la derrota. Por ahora.


Publicado en Aporrea.org el 02/08/16

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Freddy Bernal, nosotros no hemos fracasado en la producción, sino que no hemos derrotado a la V columna

Fernando Saldivia Najul
08 julio 2016


Freddy, vamos a ver si nos entendemos. El domingo pasado ofreciste una entrevista al canal golpista Televen, y si mal no escuché, dijiste: “En el pasado, en el pasado reciente, tomamos algunas medidas como expropiación de algunas empresas, que lamentablemente, o no las hicimos productivas, o incluso fracasaron en nuestras manos”.

No camarada, creo que a este cuento le falta un pedazo. Esto podría interpretarse como que la clase trabajadora no es capaz de producir sino la dirige un explotador capitalista. Estaríamos dándole la razón al enemigo. Ya la derecha está haciendo fiesta con esta declaración que explica muy poco.

Freddy, en primer lugar creo que tenemos que aclararle a la audiencia de Televen, que el Comandante Chávez no expropió empresas privadas porque sus propietarios sean unos explotadores —como toda empresa capitalista—, sino debido a que estas empresas no eran productivas, o estaban violando los derechos de los trabajadores, o estaban conspirando para derrocarlo a él, a la Revolución Bolivariana y a la posible unión de Nuestra América. No es poca cosa.

Recuerda que en 2005 muchos empresarios amenazaron con cerrar, y el Comandante mandó a enfrentar la conspiración con la consigna: “Fábrica cerrada, fábrica ocupada”. Y con firmeza ordenó: “Si los empresarios no quieren abrirla, habrá que expropiarla y la abrimos nosotros”. Más recientemente, hace apenas unas semanas, en el fragor de la guerra económica, Nicolás lo reafirmó en la plaza Diego Ibarra: “Planta parada, planta entregada al pueblo, llegó la hora de hacerlo, estoy listo para hacerlo y radicalizar la Revolución”.

Entonces camarada, el enemigo no está jugando carritos. Nosotros no podemos ocultar la lucha de clases impuesta por la clase dominante. Eso es precisamente lo que ellos quieren. Señalas en la misma entrevista: “Se quiere decir que nosotros tenemos una guerra contra el empresariado privado”. Claro Freddy, es la vieja táctica de la victimización, ellos siempre manejarán la matriz de opinión de que nosotros tenemos una guerra contra el empresariado privado en general, cuando todos sabemos que es la clase dominante quién no acepta cambios sociales de manera democrática, conforme al Plan de la Patria, que es Ley nacional.

Pero la lucha no es solamente contra el imperialismo y la oligarquía, sino también contra la burocracia y la corrupción que sostienen al sistema del capital. La lucha por el control obrero de las empresas expropiadas es una guerra permanente contra la burocracia sindical, contra dirigentes sindicales reformistas que dividen a la clase trabajadora, pero también contra los escuálidos y contrarrevolucionarios camisas rojas que están bien instalados dirigiendo organismos y empresas del Estado. El primer vicepresidente del PSUV Diosdado Cabello está conciente de esto último, siempre lo recuerda en su programa Con el mazo dando, de VTV, pero aún no ha podido lograr que los destituyan de sus cargos de confianza. Creo que permitimos que acumularan mucho poder. Hasta tienen sus empresas privadas.

Ahora los reformistas junto con sus aliados adecos y copeyanos en cargos de dirección continúan haciendo todo lo posible para sabotear la producción de las empresas expropiadas, y también las creadas por el Comandante Chávez. Más de uno se debe estar frotando las manos cuando escucha por Televen a un alto dirigente del PSUV decir que fracasamos en la producción en las empresas expropiadas, sin aclarar en cuáles y por qué no producen. Freddy, muchos de ellos han montado empresas de importación con sus amigotes. Se están llenando.

Semanas atrás escribí un artículo titulado “Mario, preguntémosle a Juan Arias por qué nosotros no producimos”, donde cito palabras de Juan Arias, para entonces Comisionado Presidencial para el Sistema de Empresas Recuperadas, Ocupadas, Nacionalizadas, Creadas y Aliadas, en el programa En Tres y Dos de VTV, y las vuelvo a recordar aquí:

“Ha habido operadores, prácticamente operadores políticos manejando empresas del Estado con una agenda política de oposición. Eso es lo que los trabajadores llaman quinta columna. Gente que realmente no hicieron nada para hacer productivas las empresas. Al contrario, el que estaba tratando de poner su máximo esfuerzo para que las empresas, digamos,  prosperaran, entonces lo despedían”. “Los trabajadores muchas veces a través de mí le informan al Estado de estas irregularidades. A veces hemos actuado diligentemente otras veces no. Lo digo con dolor, porque incluso, a veces fíjate, algunos trabajadores que han puesto denuncias han sido despedidos. Y no hizo nada, pues, el Ministerio del Trabajo, quienes tenían que hacer algo allí, y bueno, no operaron. Y lo digo ante las cámaras. A mi eso me da vergüenza, o sea, los trabajadores confiaron en mí al darme una información, ¿y qué pasó allí? No pasó nada”. (En Tres y Dos, 29 de febrero de 2016).

Camarada Freddy Bernal, no podemos transformar la sociedad con el aparato del Estado burgués y burocrático. Tenemos que desmantelarlo. Derrotar la quinta columna es un objetivo pendiente de la clase trabajadora conciente. Si hemos fracasado en alguna tarea, esta es una de ellas. En la demora está el peligro. Saludos.


Publicado en Aporrea.org el 08/07/16

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Clase media desesperada está vendiendo sus dólares para poder mantener su estatus

Fernando Saldivia Najul
10 mayo 2016


“No hay sueldo que aguante esta pela”, escuché decir a un hombre molesto en el metro cuando se encontró a un amigo en el vagón. “No puedo almorzar en restaurante, tengo que llevar vianda a la oficina. Los viernes me tomo una sopa por ahí, pero ya no me alcanza pa’l seco. Ya no puedo ni usar el carro porque se me gastó la batería, y además no quiero gastar mis cauchitos rodando en la ciudad. Coño, me están obligando a vender los pocos dólares que tengo guardados”.

Los revendedores de Lorenzo Mendoza y las transnacionales tienen a la llamada clase media contra las cuerdas. Mejor conocidos como bachacos o bachaqueros, son ahora, la gran mayoría de manera inconciente, los mejores aliados de la oligarquía y el imperialismo para derrocar al gobierno antiimperialista de Nicolás Maduro.

Revendedores de productos regulados de la cesta básica los hay en todos los estratos de la sociedad, pero lamentablemente la clase media se resiente más con los de abajo, los de piel oscura, mientras defiende a quienes fomentan esta práctica, que son Lorenzo Mendoza y los dueños de las transnacionales con sus burócratas que les sirven desde el Estado, y que está fríamente diseñada por laboratorios de guerra no convencional del gobierno de Estados Unidos, para hacerse con la mayor reserva de petróleo del planeta.

Pero también hay quienes no solo señalan a los de abajo, sino que comienzan a identificar a los dueños de las cadenas de supermercados y a los alcaldes de la derecha como sus enemigos. Por las redes sociales se pueden leer mensajes de impotencia de algunas mujeres. Aquí una pequeña muestra:

@MackyArenas: Dueños de grandes cadenas de supermercados no recuerdan quiénes somos sus clientes naturales: ya tendrán la ocasión de refrescar la memoria.

@eleonorabruzual: ¿Qué alcalde opositor y qué político se une al reclamo de la clase media arrinconada por la invasión de bachaqueros en sus urbanizaciones?
Señores @CarlosOcariz @ramonmuchacho @GerardoBlyde @dsmolansky, ¿podemos los ciudadanos de las urbanizaciones ir a comprar a los barrios?

Esta gente se nota muy molesta. Sienten que están perdiendo la distinción. Ya no se sienten como la distinguida clientela de los Super. Los dueños del Excelsior Gama y Farmatodo los desprecia. Sus alcaldes ni pendientes. Escuché a una mujer en una cola en el este de Caracas confesarse: “Ya no me siento clase media”. Esto es una verdadera tragedia.

¿Cómo sobrevivir a esta guerra? Los revendedores de dólares conocidos como los raspa cupo, o los bachaqueros de dólares, son quienes están mejor dotados para hacer frente a este ataque despiadado contra el pueblo de Venezuela. Pero sus reservas de dólares se agotan y les asalta el miedo de empobrecerse, de volver a sus orígenes.

La burguesía siempre les dijo que eran una clase media, y eso les levantaba la autoestima, pero ahora parece que se están dando cuenta que han estado siempre al lado de los obreros, y años luz de Lorenzo Mendoza. Pero lo defienden. Los capitalistas de quince y último, defensora de sus patronos, ahora empiezan a entender que siempre han sido un estrato medio, si, pero de la clase trabajadora asalariada, es decir, que se encuentran en el medio entre los gerentes y los obreros, viviendo con el miedo de empobrecerse. Pero defienden a Lorenzo Mendoza.

Recuerdo que a raíz de la guerra económica durante el paro-sabotaje-terrorista petrolero del 2002-03, cuando Lorenzo Mendoza le quitó la harina Pan al pueblo, el Comandante Chávez creo la red Mercal para protegernos de futuros ataques. A pesar de que la clase media opositora lo odiaba, desplegó abastos Mercal en las urbanizaciones donde hacen vida estas personas. Recuerdo un Mercal que estaba en pleno boulevard de Sabana Grande, a pocos metros del conocido Gran Café, y al lado del Banco Venezolano de Crédito. Llegué a ver otro en la urbanización La Florida, diagonal al actual automercado Luvebras, antiguo Cada. Los jóvenes opositores no saben esto, y creerán que estoy jodiendo.

Chávez también colocó un abasto Mercal en la urbanización La Candelaria, a cincuenta metros al norte de la plaza Parque Carabobo. Y operativos a cielo abierto por todos lados. Llamaba la atención que casi siempre había caraotas, lentejas y arvejas picadas casi que regalada. Hoy un lujo para la clase media. Mientras más protegía a la clase media más lo odiaban. Estos opositores hablaban pestes de los alimentos que suministraba esta red, pero eso no les impedía abastecerse de ella para ahorrarse unos reales y comprarse el último modelo de celular, o quizá costearse alguna cirugía estética. Algunas enviaban a sus trabajadoras domésticas para no rayarse.

Después el Comandante Chávez creó Pdval, e impulsó los llamados Mercados Socialistas itinerantes en las urbanizaciones, gracias a los créditos que entregó a cooperativas de productores agrícolas, quienes pudieron adquirir un camión para trasladar sus alimentos todas las semanas desde el Táchira hasta Caracas.

Recuerdo un Pdval y un Mercado Socialista destinado para los vecinos de la urbanización Los Ruices, ubicados en la avenida Francisco de Miranda. Urbanismo donde habitan muchos inmigrantes europeos. En el Pdval pude ver mujeres comprando pollo, carne y leche, y grandes cantidades de latas de sardinas en aceite de oliva importadas desde Portugal. Recuerdo que era una lata amarilla, con tapa y anillo de fácil apertura. Todo nice. En el Mercado Socialista, ubicado entre la Estación del Metro Los Cortijos y el Pdval, pude ver vecinas de Los Ruices haciendo su agosto comprando hasta seis bolsas de frutas y hortalizas, donde el kilogramo de cualquier alimento tenía un solo precio, salvo el pimentón y la cebolla, y pagabas cuatro veces menos que lo que pagabas, por ejemplo, en el Central Madeirense del Centro Comercial Los Ruices. Sin embargo, el odio racista continuaba in crescendo.

No olvido cuando una mujer le reventó un paquete de arroz al Ministro Eduardo Samán porque la estaba protegiendo contra la especulación del Excelsior Gama ubicado en la urbanización Santa Eduvigis. Cómo olvidar cuando destrozaron el Mercal de Carnes del Municipio San Diego en el estado Carabobo durante los actos terroristas de 2014. ¿Cuántas gandolas de Mercal y Pdval quemaron? Creció tanto el odio y el deseo de que asesinaran al Comandante Chávez, que todavía lo están celebrando destruyendo sus obras.


Publicado en Aporrea.org el 10/05/16

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Mario, preguntémosle a Juan Arias por qué nosotros no producimos

Fernando Saldivia Najul
25 abril 2016

 
El camarada Mario Silva nos hizo un llamado la noche del sábado en su programa La Hojilla para que nos convirtamos en productores y no permitir que nos den el golpe de Estado, el cual se encuentra en estos momentos cabalgando sobre la simplificación de la distribución de los productos básicos controlados por la burguesía, como parte de la guerra económica. Estas fueron sus palabras: 

 “Nosotros cometimos un error grave, y no lo cometió el presidente Nicolás Maduro, lo cometió la revolución. Que nosotros no tuvimos la previsión, no tuvimos la previsión de estar acolchados para una situación como la tenemos ahorita. Y en este momento nos quedan dos alternativas, o permitimos que nos den el golpe de Estado y pasemos a lo que está pasando en Argentina, o simple y llanamente nos convertimos en productores.” (La Hojilla, 23 de abril de 2016).

Mario, entiendo tu preocupación y es la preocupación de todos los revolucionarios. ¿Por qué carajo no producimos? 

Casualmente semanas atrás estaba escuchando a Érika Orteja Sanoja y a Jordán Rodríguez cuando le preguntaban al recientemente nombrado Ministro de Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas, Juan Arias, por qué las empresas estatizadas no producen. Para el momento de la entrevista, el economista Juan Arias respondió como Comisionado presidencial para el Sistema de Empresas Recuperadas, Ocupadas, Nacionalizadas, Creadas y Aliadas. Aún no era ministro. 

Si no me equivoco, Juan Arias fue compañero de estudios del Presidente Nicolás Maduro, y forma parte de su equipo de confianza, a tal punto que lo comprometió a fiscalizar, revisar, rectificar y reimpulsar las empresas recuperadas. En otras palabras, Nicolás le encomendó a Juan Arias la tarea de poner a producir nuestras empresas, creando mecanismos de articulación directa del Presidente Obrero con los trabajadores.

Durante la entrevista en el programa En Tres y Dos, de VTV, Juan Arias señaló entre otras cosas lo siguiente:

 “Ha habido operadores, prácticamente operadores políticos manejando empresas del Estado con una agenda política de oposición. Eso es lo que los trabajadores llaman quinta columna. Gente que realmente no hicieron nada para hacer productivas las empresas. Al contrario, el que estaba tratando de poner su máximo esfuerzo para que las empresas, digamos,  prosperaran, entonces lo despedían”.

Más adelante Juan Arias denuncia ante las cámaras la existencia de la quinta columna dentro del Ministerio del Trabajo.  Esto dijo: 

 “Los trabajadores muchas veces a través de mí le informan al Estado de estas irregularidades. A veces hemos actuado diligentemente otras veces no. Lo digo con dolor, porque incluso, a veces fíjate, algunos trabajadores que han puesto denuncias han sido despedidos. Y no hizo nada, pues, el Ministerio del Trabajo, quienes tenían que hacer algo allí, y bueno, no operaron. Y lo digo ante las cámaras. A mi eso me da vergüenza, o sea, los trabajadores confiaron en mí al darme una información, ¿y qué pasó allí? No pasó nada”. (En Tres y Dos, 29 de febrero de 2016).

Mario, esto es realmente lamentable. ¿Con qué cara les decimos a los trabajadores despedidos que el equipo de confianza de Nicolás Maduro tiene menos poder que la quinta columna dentro del Ministerio del Trabajo? ¿Es que no pensamos desmantelar el Estado burgués y burocrático? 

Es una evidencia más de que todavía el Estado sirve a los intereses de la burguesía y los burócratas. Es una ilusión pensar que un burócrata va a defender los intereses de los trabajadores y del pueblo en general. A un burócrata no le interesa aumentar la producción de la empresa, solo le interesan sus negocios. Muy difícil que un burócrata, sea este escuálido o sea reformista camisa roja, acuda a los espacios de trabajo de los obreros para sentarse a discutir sobre la producción. Al contrario, el burócrata los atiende de mala gana en su oficina, y los despacha más rápido que inmediato porque tiene que atender sus negocios.

Después que nos dieron la paliza electoral el 6D, Diosdado Cabello en su programa Con el Mazo Dando, arrancó ofreciéndoles a los revolucionarios que van a revisar los cargos de jefe en los organismos del Estado. Cito textual: 

“Vamos a revisar las cosas que están ocurriendo en organismos del Estado, vamos a revisar a funcionarios que son de la oposición que están en organismo del Estado que hacen las cosas mal a propósito para que el pueblo se desmoralice, se desmotive, y son jefes. Y entonces yo no entiendo cómo hay jefes que permiten poner de jefes a quienes adversan absolutamente al Proyecto Bolivariano Revolucionario. Cada quién tiene derecho al trabajo, pero no lo metas de jefe vale. De jefe tiene que estar un revolucionario, una revolucionaria. Una revolución se hace con revolucionarios y revolucionarias. No se hace con reformistas, con conservadores, no. No, eso no tiene ningún sentido. Es con revolucionarios y con revolucionarias”. (Con el Mazo Dando, 9 de diciembre de 2015).

Diosdado no entiende cómo hay jefes que permiten poner jefes contrarrevolucionarios. Simple Mario, esos jefes que lo permiten tampoco son revolucionarios. Son personas que ni les pasa por la mente expropiar Alimentos Polar, ni expropiar a la banca, ambos instrumentos del imperialismo en la guerra económica. Ellos son los super jefes 4x4, quienes consideran, por ejemplo, que Lorenzo Mendoza es una persona valiosa para la sociedad. Ellos son quienes organizados en mafias les hicieron la guerra a los revolucionarios y terminaron echándolos a la calle cuando comenzaban a hacer los primeros intentos para desmantelar el Estado burgués y burocrático. En pocas palabras, no vimos luz. Los jefes escuálidos y reformistas nos dieron una pela en una guerra de clases entre la clase trabajadora y la clase burocrática. Hoy ya no quedan casi revolucionarios dentro del Estado, y casi no hay espacio para la crítica.

Mario, estoy seguro que vendrán tiempos mejores. El viento soplará nuevamente a nuestro favor. Pero esta vez serán los comunistas mejor organizados y con mayor número de militantes con conciencia de clase quienes desmantelarán definitivamente el Estado burgués y burocrático. Alguien me podría preguntar: ¿y por qué los comunistas? Bueno Mario, porque no imagino a un reformista haciendo este trabajo. Saludos.


Publicado en Aporrea.org el 25/04/16

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