Delcy Rodríguez, no podemos culpar al enemigo por no haberlo derrotado

Fernando Saldivia Najul
13 diciembre 2015


Camarada y Ministra Delcy Rodríguez, leí algunos comentarios que hiciste a través de tu cuenta en twitter @DrodriguezVen, que luego fueron publicados por Aporrea.org. Entre otras cosas escribiste que no debemos buscar las causas de la derrota electoral del lado de los revolucionarios, y también que no entendías cómo hay revolucionarios culpando a ministros y líderes del PSUV.

Delcy, nuestros enemigos nunca serán los responsables de que los revolucionarios perdamos una batalla frente a ellos. Eso es absurdo. Estamos en una lucha de clases entre capitalistas y trabajadores. No estamos hablando de adversarios políticos, estamos hablando de enemigos, y nuestros enemigos no tienen ninguna obligación con nosotros. Ellos no obedecen a una moral cristiana, tampoco a una moral universal, ni siquiera obedecen al derecho burgués que solo lo utilizan para dominarnos. Ellos obedecen en primera instancia a la moral burguesa, la cual es la moral de la clase capitalista, la clase que nos explota y oprime con el único objetivo de acumular capital y someternos.

Nicolás lo entendió de alguna manera cuando dijo que “ganó la guerra económica”. En realidad, lo que quiere decir Nicolás es que ganaron nuestros enemigos, es decir, el imperialismo con el apoyo de la burguesía nativa dependiente y sus agentes políticos, lacayos y mercenarios. El interés de nuestros enemigos es destruir la revolución por cualquier medio y ese objetivo no va a cambiar.

En esta última batalla nos atacaron la economía y la psique. Ofensiva que arreció en enero de este año 2015, principalmente en la rama de la producción y distribución de alimentos, para desmoralizarnos, mientras los medios de la burguesía nos acosaron asegurándonos que la causa de las colas para comprar harina precocida de maíz obedecía a las malas políticas económicas del gobierno bolivariano, y no debido a los ataques de los capitalistas, nuestros enemigos de clase. El resultado fue que una buena parte de nuestros electores se abstuvo de votar.

Delsy, el enemigo nunca nos va a decir que el sistema capitalista es la causa de la pobreza en el mundo, y tampoco nos va a decir que los capitalistas son quienes atacan a todo aquel que intente transformar el sistema que les permite a ellos erigirse como amos del mundo. Es obvio, son nuestros enemigos, y como tales, están obligados a mentirnos. El arte de la guerra es fundamentalmente el engaño. Tenemos que reconocer con humildad que nos jodieron.

Nuestros enemigos nos derrotaron gracias a sus aciertos, y lamentablemente Delcy, también por nuestros errores como revolucionarios. Si amiga, tanto quienes se encuentran cumpliendo funciones de Estado, como quienes luchan fuera de este. La sumatoria de los aciertos de nuestros enemigos con los errores nuestros, derivó en lo que ya todos conocemos: Paliza electoral.

Los revolucionarios que andan culpando a ministros y líderes del PSUV también tienen su cuota de responsabilidad, siempre y cuando se consideren revolucionarios y actúen como tal, todo dentro de la moral revolucionaria, la moral de los trabajadores con conciencia de clase. Los únicos que no son responsables son quienes no están interesados en hacer la revolución, y estos son, los socialdemócratas y reformistas rojos, y por supuesto, los burgueses, viejos y nuevos.

Lo que ha sucedido con el Proceso Revolucionario de Venezuela, y tenemos que ser humilde en reconocerlo, es que los socialdemócratas y reformistas rojos, muchos de los cuales se hicieron millonarios o están disfrutando de las mieles del poder, nos ganaron la lucha por el poder político en el Estado. Ellos tienen mucho más poder dentro del Estado que los revolucionarios. A los revolucionarios nos han dado hasta con el asa del tobo dentro de los organismos públicos y las empresas del Estado, tanto los conservadores fascistas, como los reformistas. Pero cuidado, en la calle tenemos más fuerza que ellos.

Los revolucionarios en general somos responsables de no haber podido convencer en el debate a los oprimidos que se abstuvieron. Los revolucionarios somos responsables de no haber estudiado con mayor amplitud y profundidad la realidad para transformarla a favor de la clase trabajadora, y por tanto cometimos errores que pudieron evitarse con el estudio y la autocrítica.

Camarada Delcy Rodríguez, los revolucionarios que más responsabilidad tienen a modo individual, son aquellos quienes tienen más poder para tomar decisiones y para actuar. Mucho de ese poder se los ha dado el pueblo. Por supuesto, el pueblo como colectivo social es responsable de haberlos elegidos para que tomen decisiones desde el poder político estatal a favor del pueblo. El pueblo revolucionario también tiene la responsabilidad de participar y protagonizar los cambios, y también de debatir para convencer a otros trabajadores sobre la necesidad de hacer la revolución. Pero es de anteojitos que más responsabilidad por la derrota electoral la tiene, por ejemplo, un camarada que tenga un programa de televisión cuyos mensajes llegan a todos los hogares de Venezuela, que un camarada que tiene un megáfono en la esquina caliente. No sé si me explico. Saludos solidarios.


Publicado en Aporrea.org el 13/12/15

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Todos somos Polar, pero la plusvalía es de Lorenzo Mendoza

Fernando Saldivia Najul
03 diciembre 2015


Lorenzo Mendoza no tiene cuenta en Twitter pero parece que escribiera a través de la cuenta @todossomospolar, supuestamente una cuenta de trabajadores de Empresas Polar. Digo supuestamente porque por ninguna parte mencionan la palabra explotación, ni plusvalía, y son precisamente los burgueses quienes evitan tocar este tema.

La riqueza del patrono Lorenzo Mendoza se debe principalmente al saqueo de la renta petrolera, como lo escribí en mi artículo anterior, titulado “Mario, Lorenzo Mendoza ni entrega Polar ni se va del país”. Sin embargo, es justo señalar que Lorenzo Mendoza también explota a los trabajadores. Además de robarles el salario a los venezolanos y venezolanas cuando especula con los precios de los productos, también extrae plusvalía media a los trabajadores, y también extrae plusvalía extraordinaria porque cuenta con un nivel de desarrollo tecnológico —no propio, sino importado del norte con las divisas de Pdvsa— que está por encima del promedio de las empresas del ramo. Que por cierto, quedan muy pocas porque a fuerza de boicot unas las fue quebrando, y otras las fue absorbiendo, como lo hizo con Mavesa y Helados EFE, por ejemplo, hasta que se transformó en un monstruo muy peligroso que se parece mucho a un monopolio.

La familia Mendoza pudo construir este monstruo de los alimentos y bebidas alcohólicas porque como oligarquía controlaron directa o indirectamente el Estado burgués. Estado burgués que los revolucionarios no hemos podido desmantelar, y por lo tanto todavía tienen a muchos de sus cabilderos o lobbistas dentro. De modo que ahora el heredero Lorenzo Mendoza es quién regula el mercado de alimentos y cervezas. A Lorenzo Mendoza no le gusta el libre mercado, no le gusta competir, pero sí disfruta controlar nuestros alimentos, y se da el lujo de parar la producción para castigarnos haciendo colas y conspirar contra la revolución, porque pareciera que la fortuna que tiene en los bancos del exterior aún es muy pobre según el concepto de felicidad que a él le enseñaron en su casa.

Una pequeña prueba de que Lorenzo Mendoza controla nuestros alimentos es que apenas a dos semanas de las elecciones parlamentarias, el Estado le dio luz verde para producir harinas mezcladas para que las venda al precio que le dé la gana, hasta seis veces por encima de la harina regulada. ¿Y qué pasó?, que desapareció casi por completo la harina de maíz regulada de los estantes, o más bien, desapareció de las paletas, porque la regulada no la colocan en los estantes, y es así como Lorenzo Mendoza sigue siendo el rey, o el diablo, como le dice Nicolás, no sé. Y por supuesto, demás está decir que esta transferencia de plusvalía que Mendoza roba vía especulación comercial no la comparte con sus trabajadores.

La mafia de los Mendoza no es nueva. No voy a echar el cuento desde sus orígenes, ni la magnitud de sus tentáculos con el Estado. Ya otros camaradas han escrito sobre esta interfaz entre el sistema estatal y el sistema oligárquico parásito. Solo una pequeña muestra. El abuelo de Lorenzo Mendoza es Lorenzo Mendoza Fleury, fundador de Empresas Polar. El primo de Lorenzo Mendoza Fleury es Eduardo Mendoza Goiticoa, quién fuera Ministro de Agricultura y Cría de Rómulo Betancourt. Es obvio que su primo lo privilegió con créditos blandos y condonaciones de deudas. Privilegios al que tenía acceso solamente la oligarquía, dejando por fuera a los llamados pequeños emprendedores, y más aún si se trataba de venezolanos de piel oscura. El hermano de Eduardo Mendoza Goiticoa es el famoso Eugenio Mendoza, un privilegiado de la industria de la construcción. Este tipo tenía tanto poder, que si algún economista analista de crédito empleado de la Corporación Venezolana de Fomento no le aprobaba el crédito porque no reunía los requisitos, a este economista lo echaban a la calle sin pataleo, aunque fuera laureado o laureada con honores de alguna prestigiosa universidad venezolana. Así actuaba toda esta mafia y el resto de la oligarquía.

Y hay más. La hija de Eduardo Mendoza Goiticoa, Antonieta Mendoza Coburn, es la mamá de Leopoldo López. Por lo tanto, Lorenzo Mendoza y Leopoldo López son primos, ambas familias derivan de un mismo tronco. Y hay más. El oligarca larense y actual diputado Eduardo Gómez Sigala fue Coordinador General de la División de Alimentos de la Fundación Polar, y está casado con la hermana de Lorenzo Mendoza, Leonor Mendoza Giménez.

Si nos están haciendo la guerra de los alimentos, es necesario conocer quienes son nuestros enemigos para poder combatirlos. No podemos contraatacar a fantasmas, no somos idiotas. Sepan trabajadores de Polar que ustedes no son familia de Lorenzo Mendoza. Ustedes no explotan ni extraen plusvalía, ni la captan ni la roban, ni deciden cuándo parar o arrancar las plantas de molienda y empaque de nuestros alimentos. Ubíquense.

Es cierto que Empresas Polar tiene un nivel de desarrollo tecnológico superior a la media en su ramo en Venezuela. Pero esto solo fue posible porque son oligarquía y han tenido un acceso obsceno a las divisas provenientes de la renta petrolera, es decir, las divisas del pueblo. De modo que Lorenzo Mendoza no invierte en ciencia ni en tecnología, todo lo compra a las trasnacionales con nuestras divisas. Las trasnacionales le proporcionan la maquinaria, que si bien no es tecnología de punta porque el imperialismo no admite competidores malinches, sí es una tecnología que en Venezuela les permitió disminuir el "costo unitario a nivel de su empresa" (valor individual) con respecto al valor de la mercancía (valor social). Por cierto, esta maquinaria es ingeniada y fabricada por la clase trabajadora asalariada de las trasnacionales, que incluye robo de cerebros y trabajadores migrantes de los países periféricos. Ya sabemos que los capitalistas ni descubren ciencia ni crean tecnología, eso le corresponde a los asalariados. Ellos solo se apropian de la plusvalía, del trabajo ajeno.

En estas condiciones de superioridad tecnológica los trabajadores de Empresas Polar procesan más productos por unidad de tiempo que aquellos trabajadores de las empresas con tecnología inferior. Es así como el patrono Lorenzo Mendoza se apropia de manera permanente, sin alternancia, de una plusvalía extraordinaria, que al igual que la plusvalía media, u ordinaria, no la comparte con La Gran Familia Polar. Solo le da unas migajas para que se crean superiores a los demás trabajadores de las otras empresas, y salgan fotografiados vía Twitter con unos cartelitos defendiendo a su patrono cuando este toma la decisión de parar la producción de nuestros alimentos. No se hagan cómplices del chantaje.

Sepan trabajadores de Empresas Polar, aquellos que se creen la Garra Polar que rasguña los estómagos del pueblo, que el salario crece de manera aritmética mientras los ingresos de capital crecen de manera geométrica. Es decir, ustedes por más que defiendan a su patrono nunca van a tener el poder que tiene Lorenzo Mendoza sobre ustedes y sobre la clase trabajadora venezolana y el pueblo en general, con el apoyo de sus amos del norte. Si ustedes insisten en decir “Con mi Polar no se metan”, nosotros seguiremos diciendo ¡Que Polar no se meta con el Pueblo carajo!


Publicado en Aporrea.org el 03/12/15

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