Mario Silva, el Estado no es pendejo

Fernando Saldivia Najul
18 diciembre 2017


Mario, la noche del sábado te escuché decir en tu programa La Hojilla algo así como que el "Estado pendejo" le asigna las divisas del pueblo a los empresarios parásitos para que por diversas modalidades nos hagan la guerra económica, al tiempo que depositan buena parte de esos dólares en la banca internacional, y por tanto, urge cerrarles el chorro.

Camarada Mario Silva, no creo que el Estado sea pendejo. Lo veo más bien como un Estado burgués-rentístico. El Estado actual no fue creado por la clase trabajadora, sino que fue creado por la clase burguesa parásita con el fin de que sirva a sus intereses, que no son otra cosa que chupar la renta petrolera. Además, tenemos que tener bien claro que Fedecámaras no creó el Estado actual para combatir la guerra económica. Tampoco el Estado fue hecho para hacer revoluciones, sino para impedirlas. Y muy poco hemos hecho para transformar esa realidad.

Es verdad que el Comandante Chávez durante un encuentro con candidatos y candidatas del PSUV a la Asamblea Nacional dijo que nosotros parecemos pendejos dándole los dólares a la burguesía. Pero no pensaba en un Estado pendejo, más bien pensaba en las resistencias internas que él venía enfrentando desde hacía años, propias de un Estado burgués que tenía que ser demolido. Pero resulta que no lo demolimos, y la sangría de dólares aún cuenta con redes de facilitadores burócratas con camisas rojas, que a mi parecer, para nada son pendejos, sino que tienen intereses. De hecho, Chávez alguna vez dijo que se sentía infiltrado dentro del Estado.

Cada vez hay menos revolucionarios dentro. Y hay menos porque dentro de las instituciones y empresas del Estado fuimos derrotados no solo por las mafias corruptas sino también por la alianza entre reformistas y opositores. En la actualidad la gran mayoría de los cargos 99 está en manos de pitiyanquis y contrarrevolucionarios. Pdvsa es un ejemplo escandaloso. Después de 15 años de derrotado el paro-sabotaje-terrorista petrolero de 2002-03, según el Presidente Maduro, todavía hay funcionarios con lazos directos con la embajada de Estados Unidos en Venezuela para provocar un paro silencioso de la industria petrolera. Estos funcionarios, igual que los señalados anteriormente, no son pendejos, también tienen intereses. De modo que no se pudo desmantelar el Estado burgués-rentístico.

Camarada Mario Silva, si no asumimos la derrota difícilmente vamos a poder reorganizarnos y replantear nuevas formas de lucha, no solo desde lo interno, sino sobretodo con un movimiento que presione desde lo externo para evitar que los burócratas ataquen al pueblo mientras se construye el Poder Popular.

El ataque despiadado a las y los camaradas de la Comuna El Maizal y a su líder popular Ángel Prado es una prueba fehaciente de que el Estado burgués goza de buena salud, y sigue jodiendo. Tanto es así, que los panas que tenemos infiltrados en los medios de comunicación del Estado evitan tocar el tema para que no los acusen de traidores a Chávez, y no ser despedidos, y poder así continuar resistiendo con bajo perfil a la espera de una correlación de fuerzas favorable a nuestros intereses de clase.

De modo que no pudimos desmantelar el Estado burgués-rentístico, y la burocracia al servicio de la burguesía parásita luce vigorosa y rozagante. Prueba de ello la podemos leer en la confesión de impotencia y resignación que hizo recientemente Elías Jaua en un artículo de opinión titulado La afrenta especulativa. Aquí nos relata lo siguiente: “El sector privado monopólico y oligopólico venezolano, no va a cambiar de la noche a la mañana, su origen como rémora de la renta petrolera se lo dificulta. Existen y hay que trabajar con ellos, pero no fortalecer su poder de chantaje sobre la sociedad, porque se nos terminan de venir encima”.

Es decir camaradas, Elías dice que tenemos que seguir trabajando con ellos. Entiendo entonces que no podemos expropiarlos por motivos de utilidad pública, ni siquiera podemos aplicarles la ley antimonopolio, que por cierto no son precisamente leyes revolucionarias. Así que el Estado actual está obligado a continuar otorgándoles los dólares para que sigan atacando al pueblo, pero sin que se nos terminen de venir encima. ¿Más Elías?

También Nicolás Maduro en su afán por aumentar las fuerzas productivas con la ayuda de nuestro enemigo de clase, manifestó su malestar e impotencia y pidió auxilio frente a la recién instalada Asamblea Nacional Constituyente, porque los organismos que tienen que ayudar a exportar no les cobran a los exportadores. Esto dijo: ”Hemos apoyado al sector exportador de Venezuela, pero tengo que decirlo hoy aquí. Sigue pesando la vieja cultura rentista petrolera: Exporto y no pago mis obligaciones”. (…) “Pido a la Constituyente, se inicie un proceso de investigación y de cobro de todas las regalías e impuestos que le deben los exportadores de creación de nuevas fuentes de divisas para el país. Pido apoyo, pido ayuda, pido auxilio”.

En suma Mario, para finalizar, creo que en lugar de enfocarnos en ver un Estado pendejo, o un Estado ineficiente, que muy poco nos ayuda para entender la realidad, es mejor ver al Estado actual como un Estado burgués-rentístico donde no solo sirve a los intereses de la burguesía parásita, sino que lo más probable es que haya funcionarios pertenecientes a una clase política alienada o alejada del pueblo que se benefician de alguna manera cuando se le otorgan divisas a la oligarquía y a las transnacionales, o cuando disminuye la extracción y refinación de petróleo, o cuando no se cobran las regalías e impuestos que deben los exportadores, o cuando se frena la producción y procesamiento de harina precocida de maíz en las empresas del Estado. O incluso, y lo más triste Mario, cuando se le ponen zancadillas a la construcción del Poder Popular. Saludos solidarios.


Publicado en Aporrea.org el 18/12/17

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No conozco a un solo revolucionario que hable mal de Eduardo Samán

Fernando Saldivia Najul
02 diciembre 2017


A Eduardo Samán le temen no solo por su gestión honesta, sino por comunista, es decir, por revolucionario, que lo convierte en una amenaza para la burguesía parásita emergente que se disfraza con una camisa roja de marca, y por doquier divulgan que está loco. Igual que le ocurrió al Comandante Chávez cuando asumió el marxismo. No solo la oligarquía le decía que estaba loco, también lo comentaban personas civiles y militares muy cercanas a él.

El anticomunismo en Venezuela es de vieja data, creo que desde que nos invadieron las cabrias yanquis para chuparnos el petróleo por allá por los lados de Cabimas. Muchos camaradas del Partido Comunista de Venezuela (PCV), y todo aquel que parecía comunista, fueron perseguidos, presos y asesinados durante la huelga petrolera de 1936. La camarada Olga Luzardo militante del PCV y participante de la huelga nunca olvidó esos días de terror. En el documental Venezuela Petroleum Company pueden escucharla hablar sobre lo vivido.

El anticomunismo de los jefes yanquis de las petroleras fue sembrado tan hondo en el pensamiento de buena parte del pueblo venezolano, que en estos días se encontraba Samán dando una entrevista por radio y se le ocurrió decir que él no clasifica a las personas en clase media y clase más desposeída, como lo clasifica la entrevistadora, sino que él más bien percibe que entre la clase asalariada hay sectores medios, y que con la especulación esta gente de la noche a la mañana pasó a ser proletaria. Más vale que no camaradas. Hablar de la llamada clase media como gente que pasó a ser “proletaria” incomodó de tal manera a la entrevistadora que le pidió a Samán que no perdiera el tiempo hablando de proletarios y esas cosas. Es evidente que solo mencionar la palabra “proletario” como categoría económica de la teoría revolucionaria puede encender las alarmas y ser percibida como una amenaza para la sociedad de clases y el orden establecido. 
https://twitter.com/SamanEdu/status/935649049176285185

Ayer 1º de diciembre ocurrió un evento bochornoso en la entrada de la Sala 1 de Parque Central. Estaba pautado un Foro sobre ideas para un gobierno participativo con Eduardo Samán a las 9:00 a.m. Cuando se acercaron las personas que lo apoyan, lamentablemente se encontraron con que la sala estaba siendo ocupada por militantes de Unamujer y el PSUV. En las afueras, dirigentes del PCV y PPT, miembros del comando de campaña de Eduardo Samán, aseguraban que las autoridades de Parque Central les habían otorgado el permiso para esa hora y día. Se habló con las compatriotas del PSUV, pero no se logró que cedieran el espacio. Entonces Eduardo de manera pacífica decide entrar a la sala para hacer entrega de unos volantes a las y los militantes del PSUV, apelando a la diversidad de pensamiento que el partido que creó el Comandante Chávez profesa en sus discursos. Sin embargo, la intolerancia y la violencia se apoderaron del lugar, e impidieron que el candidato para la Alcaldía de Libertador pudiera expresarse libremente. 
https://twitter.com/SamanEdu/status/936664849538568192

Entre las personas que apoyan a Eduardo Samán se encuentran jóvenes y no tan jóvenes militantes del PSUV descontentos porque no se hicieron elecciones democráticas sino que se impuso una candidata a dedo, la cual no es de su preferencia. Ellas y ellos temen además que si la derecha logra llevar a sus seguidores a los centros electorales el 10 de diciembre, la candidata impuesta por la dirigencia del PSUV no pueda garantizar la victoria, ocupando el enemigo de clase la Alcaldía del Municipio Libertador, centro del poder político de la nación, y poner a la revolución en un estado mayor de indefensión.

Finalmente Samán al calor de la lucha toma el megáfono y arenga a quienes lo siguen, sin miedo, sin rendirse, con tal determinación y fuerza, que nos hace recordar que la lucha de clases se libra en todos los espacios, incluso dentro del PSUV. A todo pulmón como para que no quedaran dudas de su condición humana, terminó su discurso diciendo: ¡Somos comunistas!


Publicado en Aporrea.org el 02/12/17

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María Corina Machado, ustedes se burlaban de Chávez cuando protegió a los niños de la calle

Fernando Saldivia Najul
23 febrero 2017


La oligarca y racista María Corina Machado Parisca Zuloaga escribió en su cuenta de twitter ‏@MariaCorinaYA : “Es inmoral e inhumano que en Venezuela un niño coma de la basura…” (8 dic. 2016)

Ahora se asombran, se alarman, se les parte el alma, y hasta son capaces de indignarse cuando ven niños hurgando en la basura. Pero cuando el Comandante Chávez los protegió como los Niños de la Patria que son, se burlaban de él. Hipócritas.

Las redes sociales son buenas para refrescar la memoria. En los mensajes por twitter no se cuidaban por ocultar sus miserias. No sentían la más mínima vergüenza cuando atacaban de manera burlesca al Comandante por haber rescatado y dignificado a más de 8 mil niños que la oligarquía y la MUD habían echado a la calle durante la IV República.

Aquí les traigo una pequeña muestra de lo que disparaban los escuálidos por la red social Twitter cuando ya prácticamente no había niños de la calle:

Ana Karina Villalba ‏@ANAVILLALBA

Atender niños de la calle: bautizarlos "DE LA PATRIA". Auxiliar damnificados: llamarlos "DIGNIFICADOS". Resolver inseguridad: llamarlos "BUENANDROS".

5:37 - 26 jul. 2011

Elías Pino Iturrieta ‏@eliaspino

Los niños de la calle no han desaparecido, pero han evolucionado. Ahora hacen maromas cerca de los semáforos.

8:39 - 18 jul. 2012

José Guerra ‏@JoseAGuerra

¿Por qué están disminuyendo los niños de la calle? ¡Será porque el hampa los está asesinando!

12:47 - 18 jul. 2010

Camaradas, la lista de mensajes de burla es más larga, pero creo que esta muestra es suficiente para recordar la calidad humana de nuestros enemigos y de lo que son capaces.

Ahora los escuálidos se dan golpes de pecho y se rasgan las vestiduras. Atacan con cinismo a la revolución cuando ven personas hurgando en la basura luego de 4 años de asedio económico. Una guerra que nos impusieron las fuerzas imperialistas con la ayuda de la oligarquía criolla, la derecha y sus fichas civiles y militares infiltrados en cargos 99 dentro de las instituciones y empresas del Estado. Infiltrados que aún no hemos podido remover de sus cargos porque han acumulado mucho poder, y Nicolás y Diosdado están muy concientes de nuestras debilidades para combatirlos. Tan es así, que hay quienes consideran que el Gobierno Bolivariano se asemeja mucho a un gobierno de coalición donde se reparten cuotas de poder, y que las fuerzas chavistas han postergado la lucha de clases a lo interno, a la espera de otros vientos que soplen a nuestro favor.

Ahora tenemos a Sor María Corina de los Amos y Ladrones del Valle sufriendo por los niños víctimas de la guerra económica. La misma que el 11 de febrero de 2015 nos ofreció a través de un comunicado del atentado golpista que si se iba Nicolás acabarían con las colas “a cortísimo plazo”. Esto lo escribió a pesar de que en un párrafo anterior en el mismo texto acusa al Gobierno Bolivariano de haber devastado la economía. Y nos preguntamos cómo era posible que ellos acabaran con las colas en un cortísimo plazo con un aparato productivo destruido. Esta evidente contradicción solo confirmaba lo que ya sabíamos: las colas formaban parte de una guerra económica con claros objetivos políticos, y este personaje perteneciente a la rancia oligarquía estaba participando activamente en el sabotaje de la economía. Total, a ella nunca le va a tocar hurgar en la basura, como sí lo hace hasta la llamada clase media en España, por ejemplo.

Por otro lado, y sirviendo a la oligarquía, el 13 de febrero la adeca millonaria y racista Diana D’Agostino escribió en su cuenta ‏@diana_dagostino otra perla: “…la revolución multiplicó los niños de la calle…”. Y el 28 de diciembre otro adeco millonario y racista, arrastrado a los Amos y Ladrones del Valle, Henry Ramos Allup, dijo en su cuenta @hramosallup que: “…antes ni siquiera los mendigos comían en basureros”.

Si estos personajes de la IV República no tuvieran tanta influencia sobre las capas medias, no valdría la pena perder el tiempo respondiendo a sus ataques. Pero resulta que el egoísmo, el racismo y el odio de muchos opositores los conduce a reproducir esta despiadada campaña de mentiras que lanza la derecha y sus operadores políticos.

La verdad, aunque duela, es que la revolución no multiplicó los niños de la calle, más bien los protegió, se hizo justicia, y así lo reconocieron hasta las asociaciones civiles de la derecha que hacen obras de caridad. Y le recuerdo a los adecos y adecas que en la IV República sí había compatriotas que comían en basureros. Y los había  no porque Venezuela fuera víctima de una guerra económica como ahora, donde el oligarca Lorenzo Mendoza sube los precios de los alimentos todas las semanas, sino porque el pueblo empobrecido era víctima de un proyecto de exclusión planificada por parte de la oligarquía y sus políticos. Por supuesto, esa política de exclusión representaba más renta petrolera para sus bolsillos. ¿Verdad María Corina?

No olvidemos que cuando Chávez llegó al poder se encontró con miles de niños de la calle inhalando pega de zapatero como droga para mitigar el hambre, o tomando un poco de comida de los platos en los restaurantes para luego pegar la carrera cuando veían a los mesoneros que corrían tras ellos. A estos niños los llamaba la prensa burguesa despectivamente los “huele pega”, pero no los protegían. Por otro lado, en las noches se acercaban familias enteras de tres generaciones, abuela, madre e hijos, a comer de la basura que arrojaban los restaurantes de comida rápida como Arturos’s y McDonald's, sentadas en los banquitos en pleno Bulevar de Sabana Grande. Y muy pocas personas sentían indignación al verlos. A las capas medias se les acostumbró a dar limosna para que no se sintieran culpables, o corresponsables. Pero hasta allí. Eso era cotidiano.

Fue el Comandante Chávez quién derrotó la clásica y odiosa consigna de la derecha “limosna si, justicia no”, y creó la Misión Alimentación en abril de 2003. Ahora gracias a Chávez muchos más compatriotas saben que la alimentación es un derecho humano y no una limosna.

Pero era necesario destruir la Misión Alimentación. Esto teníamos que tenerlo siempre presente los revolucionarios. Malgastar la renta petrolera para abastecer de pollo, carne y leche a los excluidos de la IV República atentaba contra los intereses de la oligarquía y el imperialismo. Contrarrevolucionarios civiles y militares se infiltraron en cargos 99 y comenzaron a desviar los alimentos subsidiados hacia los restaurantes de la burguesía y las capas medias acomodadas, y otras modalidades de bachaqueo. Los mismos restaurantes donde posiblemente han comido personas como Henry Ramos Allup, Diana D’Agostino, o María Corina Machado después de una jornada de combate contra la dictadura. Así pues, mientras destruían la obra del Comandante Chávez, los infiltrados hacían un gran negocio.

En la medida que destruían la Red Mercal fueron apareciendo cada vez más colas, y cada vez más largas, tanto en los mismos locales de Mercal como en los abastos capitalistas. Y se comenta en las colas que Ramos Allup se regocijaba cada vez que llegaba a las oficinas de la sede de Acción Democrática en la urbanización La Florida, cuando presenciaba a diario la cola de mujeres en el Automercados Plaza’s ubicado enfrente del edificio de AD. Sabía que las colas lo llevarían nuevamente al poder.

Durante la última campaña para diputados, Ramos Allup se acercaba para estrecharle la mano a las mujeres agobiadas por el sol y ofrecerles acabar con las colas cuando llegara a la Asamblea Nacional. Se lo ofrecía a mujeres que en su mayoría fueron dignificadas por el Comandante Chávez con una vivienda en la avenida Libertador, donde se encuentra precisamente el Automercados Plaza’s en cuestión. Viviendas que Ramos Allup, Diana D’Agostino y María Corina Machado les negaron en la IV República. Más nada.


Publicado en Aporrea.org el 23/02/17

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Nicolás, Diosdado, también hay madres amamantando a sus bebés mientras comen de la basura

Fernando Saldivia Najul
02 febrero 2017


Camaradas Nicolás y Diosdado, no solo hay personas en situación de calle y jóvenes comiendo de la basura. Se pueden ver familias enteras con niños de todas las edades, adolescentes embarazadas, y hasta madres que amamantan a sus bebes mientras comen de la basura. Son las bajas lamentables de una guerra económica que no terminamos de derrotar.

Una guerra económica que nos agarró no muy bien preparados para enfrentarla. Además de nuestros errores, es conocido por todos que el enemigo no solo nos dispara desde afuera, sino que lo tenemos dentro de las instituciones y empresas del Estado. Es una realidad que no podemos negar, y Diosdado lo sabe.

A raíz de la guerra económica durante el paro-sabotaje-terrorista petrolero del 2002-03, cuando Lorenzo Mendoza le quitó la Harina Pan al pueblo, el Comandante Chávez creo la red Mercal para protegernos de futuros ataques. De modo que sí sabíamos que el enemigo tenía poder para atacar nuestra economía, y también sabíamos que no tenía razones para no hacerlo de nuevo, pero esta vez de manera más despiadada.

Después de Mercal, el Comandante creó Pdval y Abastos Bicentenarios para proteger a las capas medias de los ataques de Lorenzo Mendoza y las trasnacionales de los alimentos. Estas redes de distribución de alimentos para el pueblo las fueron poco a poco destruyendo los contrarrevolucionarios camuflados con camisas rojas desde adentro, a través de la práctica de la corrupción y el bachaqueo.

Los primeros años de creada la red Mercal no se hacía cola para comprar, a lo sumo se esperaba media hora, y sentado en unos banquitos bajo techo dentro del local. Eso fue cambiando paulatinamente en la medida que la contra ganaba poder y aumentaba sus tentáculos dentro de la red. Aparecieron las famosas listas que las administraban personas que amanecían, muchos vinculados a los encargados de Mercal, y anotaban a los suyos de primero para comprar. Así, los más necesitados se vieron obligados a madrugar para adquirir los alimentos.

En razón de lo anterior, se implementó la venta por número de cédula. Al principio disminuyó un poco la dificultad para adquirir los alimentos de la cesta básica. Pero el enemigo asechaba. La impunidad lo fortalecía cada vez más. Aumentó tanto la corrupción, el bachaqueo y la impunidad en Mercal, que llegó un momento que en algunos Mercales en Caracas, las personas más necesitadas empleaban hasta 3 días para comprar. Es decir, una mañana y unas cuantas horas más para anotarse en una lista a las 4:00 de la tarde, el día siguiente debía madrugar para agarrar número, y finalmente, al tercer día, correspondiente a su número de cédula, debía presentarse a las afueras del local y esperar su turno unas horas más para entrar y adquirir los alimentos.

Cada día se hacía más difícil adquirir los alimentos en la red Mercal, y también cada día se hacía más difícil comer en las Casas de la Alimentación, ya que estas las fueron reduciendo poco a poco. En Caracas se podía ver gente que se trasladaba desde los Valles del Tuy a tratar de comprar en los Mercales de la capital porque en los Mercales de sus zonas se les hacía más difícil.

Luego, en agosto de 2015, comenzó a operar el sistema de compra por carta de residencia que debía otorgar el Consejo Comunal. Con esta medida, si bien benefició a unos, también es cierto que a otros no tanto. Aquellas personas que no vivían en un sector dónde existía un Mercal o Pdmercal regularmente abastecido, y que aún no gozaban ni gozan de los beneficios de las Bases de Misiones y otras medidas posteriores como los CLAP’s y el subsidio directo a través de las tarjetas de alimentación, quedaron en situación de riesgo.

Estas venezolanas y venezolanos que podían comprar hace apenas un año y medio un kilogramo de caraotas a un precio de 4 u 8 bolívares en Mercal, o a 15 bolívares en Pdmercal, y que aún no cuentan con las bolsas de alimentos CLAP, o les llega pero no cada 15 días como lo exigió Nicolás a su equipo de trabajo, y tampoco están incluidos en otros programas afines, ahora les toca comprar el kilogramo de caraotas a 8000 bolívares en los mercados municipales, o en Excelsior Gama, o en el ahora especulador Abasto Bicentenario. ¿Quién aguanta ese coñazo?

Nicolás, Diosdado, prácticamente dejamos a estos compatriotas desprotegidos frente a Lorenzo Mendoza, cabecilla en Venezuela de la guerra alimentaria, y frente a los burócratas contrarrevolucionarios que sirven a los intereses de las grandes corporaciones.

Llama la atención que es en esta época, a mediados de 2015, cuando se implementó el sistema por carta de residencia, que comenzamos a presenciar en Caracas las primeras personas con ropa limpia comiendo de la basura. Aclaro que no estoy escribiendo los resultados de un análisis científico. No, de ninguna manera. Son solo apreciaciones de un observador de la realidad que quizá pueda serles de utilidad para que lo tomen en cuenta para el diseño de los programas sociales frente a la guerra. Claro está, previo a un estudio profundo del fenómeno que estamos viviendo. No estamos para improvisar hermanos.

Más tarde, en mayo de 2016, cuando se crean los CLAP para combatir el bachaqueo, se elimina definitivamente la red Mercal, ya destruida por el enemigo, y se utilizan los locales para la distribución de las bolsas CLAP para aquellas personas que estén organizadas en Consejo Comunal. Esta vez se vieron en dificultades las personas que viven en los sectores populares que aún no están organizadas en Consejo Comunal, y se acentúa así el problema de los venezolanos que comen de la basura.

Camaradas, no estoy seguro, pero es posible que no hayamos previsto algunas consecuencias lamentables que traería la transición entre el sistema de distribución de alimentos de la Red Mercal y el sistema de los Comité Local de Abastecimiento y Producción, CLAP, el cual ha sido reforzado con otros programas de protección.

Es verdad, estamos en una guerra, y la guerra tiene sus bajas. Pero tenemos que disponer todo el sistema de escudos de tal manera de poder evitar que las criaturas en vientre, los bebés, los niños y los adolescentes sean los más perjudicados. Todas las tardes se pueden ver a madres con sus niños y niñas comiendo de la basura, y aunque no lo crean, también madres amamantando a sus bebés, y guardando algunas provisiones en bolsas y morrales para llevar a sus hogares, y poder desayunar y almorzar en sus casas el día siguiente antes de salir de nuevo en búsqueda de alimentos en las bolsas de basura. Muchos se trasladan desde los Valles del Tuy y las Filas de Mariche todos los días.

Finalmente, Nicolás y Diosdado, los invito a leer un artículo sobre el mismo tema que escribí hace apenas unos días para la democrática agencia de noticias y portal de opinión Aporrea.org, bajo el título “Jordán Rodríguez se atrevió a hablar sobre los venezolanos que comen de la basura”. Saludos solidarios.


Publicado en Aporrea.org el 02/02/17

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Jordán Rodríguez se atrevió a hablar sobre los venezolanos que comen de la basura

Fernando Saldivia najul
26 enero 2017


El camarada Jordán Rodríguez, ex presidente de VTV y conductor del programa En Tres y Dos, se atrevió a hablar en su cuenta de Instagram @jordanrodriguezb sobre los venezolanos que hurgan y comen de la basura.

No es fácil hacer una autocrítica sin que un cargo 99 contrarrevolucionario te recuerde la necesidad de mantener una sumisa disciplina jerárquica si quieres conservar el cargo. Porque resulta que los burócratas solo hablan de la guerra económica, pero no hablan de nuestros errores y negligencia para combatirla. Y mucho menos dicen que hay mucho cargo 99 bachaquero que al igual que Lorenzo Mendoza —a quién Nicolás insiste en invitar para que nos ayude a enfrentar la guerra de los alimentos—, están en la guerra mi pana.

En una oportunidad escuché a Jordán expresar públicamente por VTV que él sí sabe lo que es el hambre. Eso que muchos vivieron en la IV República cuando gobernaba la MUD, pero creo que muchos lo callan por miedo al rechazo de su entorno. No es el caso de Rodríguez. Ahora sensible a lo que todos vemos a diario en las calles de Caracas, nos hace un llamado para que tomemos medidas concretas contra la gran desigualdad que existe todavía, y contra el fantasma de la indigencia que amenaza con volver.

En el video que la derecha utilizó en las redes sociales para atacarlo, se puede escuchar al camarada cuando circula por las calles de Caracas y alcanza a ver a “dos o tres muchachos buscando entre la basura”.

Es cierto, hay venezolanos hurgando y alimentándose de la basura que arrojan los restaurantes, panaderías  y  residencias de la llamada clase media. No solo jóvenes comen de la basura, son familias enteras con niñas y niños en los brazos. Eso lo sabe todo el mundo porque este fenómeno ya tiene más de un año.

Lo saben los burócratas 4x4 porque los vidrios ahumados no son lo suficientemente oscuros para esconder la realidad. Lo saben las y los periodistas de VTV porque a 50 metros del canal se puede apreciar el fenómeno todos los días del año. Incluso hay personas que se acercaron con sus carros durante la víspera de la navidad y les llevaron unas bandejas de comida, y hasta se tomaron fotos y videos que colgaron en las redes sociales.

No pongo en duda que Nicolás apruebe partidas de alimentos para los más necesitados. Entiendo que si hay dinero para construir viviendas, también lo hay para alimentos. Sin embargo, los contrarrevolucionarios en cargos de confianza en los puertos, los ministerios y las Misiones que controlan los alimentos, ni explican el muy vergozoso fenómeno, ni rinden cuentas al pueblo. ¿Y qué dicen los funcionarios encargados de fiscalizar?

Hemos dejado pasar mucho tiempo. ¿Cuántos de estos jóvenes y niños ya entraron en la fase de consumir piedra? ¿Cuántos ya tienen daños irreversibles en el cerebro y otros órganos vitales? ¿Algún cargo 99 lo sabe? ¿Hemos hecho un estudio científico de la grave situación?

Este sábado 21 de enero la Almiranta en Jefa Carmen Meléndez anunció la creación de un Plan de Acción Inmediata para abordar los centros de atención para personas en situación de calle. Suponemos que este Plan incluye un estudio del fenómeno para poder arrancarlo desde la raíz por el bien de todos.

Está claro que esto es una consecuencia de la guerra económica, cuyas imágenes son muy útiles para los propósitos del imperialismo que cuenta con sus agentes en cargos 99 apadrinados por miembros del alto mando político y militar. Pero no podemos descartar que como una acción de guerra también haya personas pagadas para montar escenas que exageren las consecuencias de la guerra. No sé, estoy especulando, eso lo dirá un estudio serio sobre el fenómeno.

Lo particular de este fenómeno es que no se trata solamente de personas en situación de calle, también hay jóvenes vestidos con ropa de marca y bien limpia, mostrando claras señales de que duermen con sus familias en sus viviendas, pero por ahora. Saludos solidarios Jordán.


Publicado en Aporrea.org el 26/01/17

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